La calificadora de riesgo Moody’s Ratings rompió el silencio este martes tras el terremoto jurídico que sacudió el sector logístico panameño. Según la agencia, la anulación de la concesión a Panama Ports Company (PPC) —filial del gigante chino CK Hutchison— no representa, por ahora, una amenaza directa al perfil crediticio de Panamá.
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Moody's sobre Panamá: El Grado de Inversión en la cuerda floja
Aunque Moody's decidió no bajar la calificación de inmediato, el panorama no es del todo "color de rosa". La agencia mantiene a Panamá en la categoría Baa3 con perspectiva negativa, lo que significa que el país sigue caminando por la cuerda floja.
El punto clave para Moody's no es solo quién opera los puertos, sino el riesgo de un arbitraje internacional.
En buen panameño: si el Estado pierde una demanda millonaria frente a los dueños de PPC, el hueco en el presupuesto podría forzar a las agencias a quitarnos finalmente el grado de inversión.
Transición a paso veloz: Entra APM Terminals
El Gobierno Nacional no ha perdido el tiempo. Tan solo un día después del fallo, anunció que APM Terminal Panama (subsidiaria del grupo danés AP Moller-Maersk) tomará el control de forma transitoria.
El objetivo es evitar que las operaciones en torno al Canal se detengan mientras se organiza una nueva licitación que el Ejecutivo promete será "abierta y transparente".
Panama Ports Company da la batalla: "Carece de fundamento"
Por su parte, Panama Ports Company no se ha quedado de brazos cruzados. A través de un comunicado, la empresa aseguró que el fallo judicial "carece de fundamento jurídico" y advirtió que ya analizan activar sus piezas legales en cortes internacionales.
Para los inversionistas, el caso de PPC se suma a una lista de tensiones contractuales en el país, lo que pone a prueba la seguridad jurídica de Panamá en un año clave para la consolidación fiscal.
FUENTE: EFE

