Proporcionando datos clave sobre cómo los ecosistemas absorben y liberan gases como CO y HO. Este intercambio, comparable a la respiración, se mide con el sistema de covarianza o correlación de remolinos (eddy covariance en inglés), que registra en tiempo real la velocidad del viento y las concentraciones de gases mediante anemómetros sónicos y analizadores infrarrojos.
Los datos permiten entender cómo los bosques tropicales reaccionan a eventos como sequías o el aumento de temperatura. También nutren modelos dinámicos de vegetación (DVM), herramientas que representan la biósfera y predicen el comportamiento del clima global. Estos modelos se fortalecen con las observaciones de campo recopiladas por el sistema EC.
Zambrano, Detto y Joe Wright colaboran también con el proyecto internacional NGEE-Tropics financiado por el Departamento de Energía de EE. UU., que reúne datos de bosques en América, Asia y Oceanía. El objetivo: simular cómo los bosques tropicales responderán al calentamiento global, a la variación de precipitaciones y al incremento del CO atmosférico. Científicos de STRI como Stuart Davies, Helene Muller-Landau y Martijn Slot también forman parte del proyecto.
NGEE-Tropics usa la plataforma E3SM-FATES para integrar estas observaciones en simulaciones detalladas del ciclo del carbono y otros procesos ecológicos. En Panamá, las grúas de dosel de STRI en el Parque Natural Metropolitano y San Lorenzo contribuyen con muestras de hojas y ramas para estudiar la fotosíntesis.
“Estos datos permiten mejorar modelos predictivos del clima y tomar mejores decisiones de conservación”, explica Detto. “Mantener el monitoreo continuo es vital para entender la resiliencia de los bosques tropicales ante un planeta en transformación.”







