Miembros de la sociedad civil cubana simpatizantes del gobierno y que fueron invitados al foro social colateral a la Cumbre de las Américas decidieron retirarse el viernes por la tarde del recinto donde el presidente Barack Obama iba a clausurar el evento.
La salida de más de decenas de delegados cubanos fue el punto culminante de tres jornadas de enfrentamiento entre isleños partidarios de la revolución y disidentes, que incluso en la mañana del viernes ocasionó una intervención policial para separarlos.
"Hemos tomado esta decisión después de reflexionar colectivamente acerca del escenario que se ha diseñado en el Foro de la Sociedad Civil para forzarnos a compartir con mercenarios pagados desde el exterior con el propósito de subvertir el sistema político y social del país", expresó una declaración leída por Rosa María Pérez, miembro del grupo de personas simpatizante del gobierno.
"Por respeto al Presidente anfitrión y a los demás mandatarios, incluido el Presidente Obama, la delegación de la auténtica sociedad civil cubana ha preferido no participar en el encuentro referido", agregó Pérez.
Simpatizantes del gobierno cubano salieron al cruce el viernes por la mañana de disidentes que sacaron carteles de protesta y la policía debió contener a ambos grupos y cerrar por más de 40 minutos el acceso al Hotel El Panamá, donde se desarrolla el último día de un foro social colateral a la Cumbre de las Américas.
"Mercenarios", "Machete, Machete que son poquitos", "Pin pon fuera, abajo la gusanera" y otras consignas cantaron los miembros de la delegación cubana simpatizantes del gobierno en el Lobby del recinto, mientras los opositores con carteles de "Democracia es respeto" y dando gritos de "libertad" y "dictadores" se retiraron hacia el interior del hotel.
La policía uniformada pero sin armas tuvo que hacer un cordón de protección para ambos bandos y evitar empujones y manotazos de parte y parte.
Hasta casi las 11 de la mañana las mesas de trabaja de "participación ciudadana" y "gobernabilidad" no habían podido comenzar a sesionar debido a los disturbios que no llegaron a producir violencia física.
Tras tres días de sesiones marcadas por los enfrentamientos entre cubanos y venezolanos opositores y simpatizantes de sus gobiernos este viernes deberá cerrar el Foro Social que se realizó en el marco de la Cumbre de las Américas que por primera vez tiene a Cuba y su presidente Raúl Castro como invitados.
"Estas personas no son auténticos disidentes, no les interesa realmente la democracia y lo derechos humanos", dijo a periodistas la activista cubana Patricia Flechilla, quien aseguró que estos pequeños grupos no tienen conexión con el pueblo y ganan miles de dólares de agencias estadounidenses con esta actividad.
El choque que no reportó violencia física, pero si empujones molestó a otros participantes del evento social.
"Podemos escucharlos y entenderlo pero no de esa manera" , dijo a la AP María García carrasco de un grupo de mujeres de Tijuana, México. "Hay que respetar a los demás países que también sufrimos para llegar aquí. "A los dos grupos que resuelvan sus diferencias en su país".
Las seis comisiones del foro deberán emitir unas recomendaciones a los mandatarios de la Cumbre durante la sesión de clausura a la que se espera asistan gobernantes que ya llegaron a esta nación para sus deliberaciones, que se desarrollarán entre viernes y sábado.
Abucheos, gritos, consignas y discursos encendidos de retórica revolucionaria se sucedieron durante los dos días previos pues los cubanos de la delegación de simpatizantes del gobierno se quejaban de que algunas credenciales de los invitados de ese país no llegaran y que se hubiera convocado también a disidentes.
Los venezolanos se solidarizaron con los cubanos y también tuvieron algunos incidentes ente grupos cercanos al presidente Maduro y aquellos que no están a su favor.
El foro convocó a centenares de activistas de todos los sectores sociales de los países de América Latina.
En Cuba los disidentes no tienen estatus de opositores y las autoridades los acusan de estar pagados por los grupos de interés en Estados Unidos decididos a derrocar a la revolución.
Una vocera del Departamento de Estado, Marie Harf, expresó el jueves en Washington su preocupación por los incidentes ocurridos.
Las seis comisiones de trabajo son: educación, salud, energía, migración, participación ciudadana y gobernabilidad.
El foro fue inaugurado el miércoles por el presidente panameño Juan Carlos Varela y el secretario general de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza. Además estuvo presente el ex mandatario estadounidense, Bill Clinton.




