Desde muy jóvenes hemos crecido con imaginar a nuestra chica o chico ideal, desde sus rasgos físicos hasta su forma de ser. También nos creamos conceptos de que es el amor e idealizamos como es la vida en pareja.
Heredando el comportamiento familiar
Nuestro accionar en la vida, en muchas ocasiones se asocia a como fuimos criados desde muy pequeños y de cómo se miraba al sexo opuesto (en muchas ocasiones manteniendo un comportamiento muy machista de parte de los hombres).
Círculo de amistades Nuestras amistades tienen un gran poder influenciador en nuestras tomas de decisiones; son los primeros en sacar conclusiones inclusive antes que las nuestra. Se encargan de “aconsejar” lo que ellos consideran mejor, sin tomar en cuenta nuestros deseos; es relevante tener una postura centrada de nuestros gustos que llenen nuestras necesidades físicas, intelectuales y sentimentales.
FUENTE: Luis Diaz Govea



