Medio millón de muertos: cronología de la catástrofe del covid-19 en EEUU

AFP

Desde la primera muerte hasta el sombrío umbral de los 500.000 fallecidos, aquí están las principales fechas en la evolución de la epidemia del coronavirus en Estados Unidos.

El 29 de febrero de 2020, Estados Unidos anuncia la primera muerte oficial por covid-19 en el país: un hombre de unos 50 años, con una salud frágil, que residía cerca de Seattle, en el estado de Washington (noroeste).

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"No hay razón para entrar en pánico", dice el entonces presidente Donald Trump en una conferencia de prensa.

En abril, las autoridades confirmaron que, de hecho, otras dos personas habían sucumbido a la enfermedad el 6 y el 17 de febrero en California.

La primer caso de coronavirus en Estados Unidos fue anunciado oficialmente el 21 de enero de 2020: se trató de un treintañero residente en el estado de Washington que había regresado hacía poco de la región de Wuhan, en China, donde el virus fue reportado por primera vez a finales de 2019.

El 3 de abril de 2020, después de desaconsejar el uso generalizado del tapabocas para prevenir contagios, las autoridades sanitarias estadounidenses recomiendan cubrirse el rostro fuera del hogar.

"No cuesta nada, yo diría, adelante, háganlo", dice Trump sobre este tema en rueda de prensa. Pero "no creo que yo lo vaya a hacer", añade.

El 27 de mayo de 2020, Estados Unidos cruza la barrera de las 100.000 muertes por coronavirus, según cifras de la Universidad Johns Hopkins.

La primera potencia mundial ya registra la mayor cantidad de muertes y contagios en el mundo en términos absolutos. Pero tras las órdenes de quedarse en casa emitidas desde mediados de marzo por los estados de casi todo el país, el desconfinamiento está marcha en gran parte de la nación bajo el liderazgo de Trump, decidido a reactivar la economía.

El 22 de septiembre de 2020, seis semanas antes de las elecciones presidenciales, el país contabiliza la muerte número 200.000 atribuida al covid-19.

El "covid será la tercera causa de muerte este año en Estados Unidos, más que accidentes, derrames cerebrales y Alzheimer", tuitea Tom Frieden, exdirector de los Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades (CDC), la agencia federal de vigilancia de salud pública.

El 2 de octubre de 2020, Trump anuncia en un tuit haber dado positivo al covid-19.

Con síntomas, es ingresado en un hospital militar durante cuatro días. Su campaña por la reelección se detiene en seco, para reanudarse unas semanas después a un ritmo frenético.

El 14 de diciembre de 2020, se anuncia que más de 300.000 personas murieron oficialmente de covid-19 en Estados Unidos.

En medio de la temporada de fiestas de fin de año, el país atraviesa un fuerte brote de la epidemia, con unos 200.000 casos diarios y 2.500, o incluso 3.000, muertes por día.

Pero ese mismo 14 de diciembre también es el lanzamiento de una campaña de vacunación masiva: una enfermera de Nueva York se convierte en la primera persona en vacunarse contra covid-19 en el país.

El 19 de enero, en vísperas de la investidura presidencial de Joe Biden, Estados Unidos supera el umbral de las 400.000 muertes por el virus.

El 20 de enero, el nuevo presidente demócrata señala en un discurso que la pandemia se apresta a pasar por su "fase más dura y mortífera" y hace un llamado a los estadounidenses para enfrentar juntos este "invierno oscuro".

Prometiendo hacer de la lucha contra la pandemia su prioridad más urgente, Biden firma una serie de decretos, desde el uso obligatorio de mascarillas en los edificios y medios de transporte federales hasta cuarentenas para los viajeros.

El 22 de febrero, se anuncia que más de medio millón de personas murieron por el coronavirus en Estados Unidos.

"No habíamos visto nada como esto en más de 100 años, desde la pandemia de 1918", según el inmunólogo Anthony Fauci, asesor de Biden.

Varios indicadores, entre los que destaca el ritmo de las vacunaciones, ofrecen sin embargo destellos de esperanza a la población.

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