Después de la Navidad, Año Nuevo, la fiesta más esperada por los panameños es el Carnaval. Los que ya gastaron todo su dinero en las fiestas de diciembre, ahora buscan ahorrarse unos dólares. El problema es que no se puede pasar todo el feriado de Carnaval dentro de casa, mirando la televisión o la computadora. Todo el mundo necesita un descanso y unos días para aprovechar con la familia o amigos.
Entonces, ¿Qué hacer?
Tranquilos. Proporcionamos algunas claves para ayudarle en esa "difícil" misión de elegir un destino interesante, bonito, tranquilo y barato. Todo aquí mismo, en Panamá.
SAN BLAS – PASADÍA
Por sólo $74, puedes pasar un día en las maravillosas playas del Caribe, en San Blas. La empresa San Blas Tours Panamá incluye transporte desde Panamá hasta el puerto, los impuestos de entrada en la Comarca Guna Yala, estacionamiento, bebidas, almuerzo, guías y traslado para conocer hasta tres islas del archipiélago (Isla Perro, Pelícano y Estrella).
DOS DÍAS Y UNA NOCHE CON CAMPING
Si deseas quedarte un poquito más de tiempo en el paraíso, tienes la opción del camping. En ese caso, el paquete diario cuesta $172 por pareja y incluye traslado a las isla de estadía, 1 tour diario por las islas, impuestos de entrada, equipo de camping, bebidas y 4 dos comidas diario (almuerzo y cena – Desayuno y almuerzo).
DOS DÍAS Y UNA NOCHE EN CABAÑAS CUNA
Los apasionados por la naturaleza, también pueden decidir dormir en las cabañas cuna. Todas fueron construidas por los propios indios y ofrecen más privacidad y comodidad.
VALLE DE ANTÓN
Valle de Antón es una pequeña comunidad ubicada en la provincia de Coclé. Queda a 120 km de Panamá y es un sitio con un clima muy agradable. Según Visit Panamá, página de turismo oficial de la República de Panamá, el Valle de Antón es el único cráter de volcán habitado del mundo.
En la región hay muchos hoteles cómodos, pero sencillos. Los precios pueden variar desde 60 hasta 120 dólares. Los hoteles más recomendados son el Hotel Antón Valley, La Casa de Lourdes, el Hotel Campestre, El Canopy Lodge, y el Hotel Valle Verde.
FUENTE: Raquel Bellini



