EEUU Ciencia -  7 de diciembre 2013 - 12:21hs

Los elefantes del "espectáculo más grandioso de la tierra" viven en Florida

Polk City, EEUU (EFE). Una voz entusiasmada da la bienvenida al "espectáculo más grandioso de la tierra", en el que payasos, acróbatas y animales salvajes ceden su protagonismo a los elefantes del Centro de Conservación de Elefantes (CEC en inglés), las estrellas del circo Ringling Brothers Barnum & Bailey.

En plena Florida Central, rodeado de las pantanosas aguas del Green Swamp, uno de los paraísos de preservación de vida salvaje más importantes del estado, se extienden los terrenos del CEC, un organismo dedicado a la preservación del elefante asiático y en el cual se levantan también las carpas de un espectáculo circense que tiene a estos animales como su principal atracción.

En las áreas que ocupa el CEC, ubicado a a pocos minutos de Walt Disney World y Universal Orlando Resort, se desarrolla el estudio científico de estos mamíferos y procesos de reproducción mediante inseminación artificial para combatir la amenaza de extinción que se cierne sobre ellos.

El CEC es al mismo tiempo el lugar donde nacen, se crían y entrenan a las futuras estrellas del circo Ringling Brothers Barnum & Bailey, así como la residencia permanente de aquellos elefantes sin talento para la actuación, de los que dan señales de cansancio aburrimiento, o de aquellos que rechazan con firmeza la vida de circo.

En este verde espacio la música estridente y las payasadas que hacen de este circo una de las atracciones más populares de la zona conviven con el estudio del mamífero y constituye el centro de conservación del elefante asiático más grande en el hemisferio norte, sobre el que moran en la actualidad unos 20 paquidermos con edades comprendidas entre los cinco meses y los sesenta años.

Pero también es centro de polémicas y protestas por parte de organizaciones de protección de animales, PETA entre ellas, que ha emitido quejas ante el Departamento de Agricultura alegando que ahí los elefantes son sometidos a métodos crueles de entrenamiento circense, en los que son encadenados, golpeados y torturados con instrumentos punzantes, como la picana o gancho de bueyes.

"Ellos están en contra de que utilicemos algunos de nuestros elefantes en el entretenimiento", indicó la directora de Administración Animal, Janice Aria, durante un recorrido por las instalaciones del centro y en el que Efe tuvo acceso a los corrales, zonas de baños y de alimentos, y áreas en donde los elefantes son encadenados para pasar la noche.

"Los elefantes provocan respuestas emocionales muy fuertes y sé que esta es una gran vida para los elefantes. Ellos están bien cuidados, lo veo todos los días. En el CEC tenemos la opción de decidir si estos elefantes van a actuar (en el circo), o si contribuirán con la ciencia", añadió Aria, quien aseguró que sus opiniones se fundamentan en su experiencia diaria.

En los 200 acres que ocupa el terreno se observan edificaciones de concreto en donde científicos realizan sofisticadas técnicas de congelamiento en frío de esperma y espacios abiertos en los que los elefantes parecen vivir en paz, acompañados, rodeados de áreas verdes, y con cuidados y atención médica.

"Los mantenemos en grupos compatibles, pues no todos se llevan bien entre sí, constantemente hay alguno empujando al otro para dominar", explicó Aria, mientras observa a la pareja de amigas Emma y Sherllie.

Por su parte, Barack, pese a su juventud, se ha ganado la reputación de antisocial, con dotes de macho territorial y agresivo. "Durante sus primeras actuaciones (en el circo) se mostró muy agresivo y actuando como que era dueño del espectáculo, con muy mala conducta, así que decidimos que no tenía talento para el circo", explicó Aria.

Barack, llamado así en honor al presidente Barack Obama -nació la noche antes de la inauguración de su primer término- es la estrella mimada del CEC al ser el único elefante nacido bajo el método de inseminación artificial que dirige la científica Wendy Kiso en este centro.

"La prioridad principal del Centro de Conservación de Animales del Ringling Brothers Barnum y Bailey es la de asegurar que los elefantes asiáticos continúen viviendo. Detener la extinción de este animal hermoso y que las futuras generaciones también pueda disfrutar de ellos", aseguró Aria.

En ello coincide la doctora Wendy Kiso, investigadora y conservacionista de la vida animal del CEC.

"Por años estuvimos buscando la manera de cómo preservar el esperma de los elefantes para futuras inseminaciones de las hembras, y ya lo encontramos gracias al método de criogénica que preserva el esperma por años", señaló a Efe sobre este sistema que les permite llevar el esperma a hembras alejadas de los machos por estar viajando con el circo.

La naturaleza también pone su grano de arena, como es el caso de Mike, nacido de manera natural y el elefante más joven de la manada. Curioso, social y jugando entre las patas de su mamá Angélica, Mike, de 500 libras, parece confiar en su cuidadora, Trudy Willliams, gerente de Cuidado de Animales del CEC.

Williams, quien se ha pasado toda su vida cuidando elefantes, asegura que en el CEC están bien cuidados, comen más de 150 libras de paja al día y reciben una opí a porción de zanahorias, manzanas y "otros vegetales y fruto de calidad de restaurantes".

Poseedora de una relación muy íntima con estos animales, a quienes se dirige con voz suave y los guía con la picada, una herramienta con la que se ayuda para que levanten sus patas "o se muevan hacia donde queremos".

Alana, una elefante de más de treinta años parece conforme con que levanten su enorme pata con dicho instrumento.

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