Los envases de cocina son geniales para guardar sobras de comida para usarlas después y para llevar el almuerzo contigo, pero pueden llenar mucho espacio en tus gabinetes muy rápido. Aquí te decimos cómo mantener tu colección de contenedores o envases ordenados.
1. Vacía el cajón o gabinete donde normalmente guardas tus contenedores:
Barre, aspira o limpia las migajas y pon papel para repisa nuevo o cubre repisas si lo deseas. Echa un vistazo a tus contenedores mientras están en un mostrador o mesa.
2. Recicla los contenedores que no puedas usar o no uses:
Descartar siempre es un buen primer paso hacia la organización porque significa que tendrás menos que organizar y guardar, y porque los elementos que no puedas usar o ya no uses no estarán quitándole espacio a los que sí utilizas.
- Ordena los juegos y recicla cualquier tapa o contenedor que no tengan pareja. Ponlos juntos, si eso te ayuda, para que puedas ver exactamente donde falta algo.
- Recicla los contenedores que están rotos, quebrados, manchados, olorosos o derretidos al punto que ya no puedan ser usados.
- Recicla cualquier cosa que no uses. Si es muy pequeño para tus porciones regulares, muy grande para tu lonchera o la repisa en el refrigerador, déjalo ir.
-Decide cuántos envases son los que realmente necesitas, y cuántos contenedores necesitas de cierto tamaño. Es probable que nunca te quedes sin ellos. Si tienes una pila de diez cajas idénticas, ¿alguna vez ves las dos o tres de abajo? Tu respuesta puede ser sí si tu familia de cinco personas empaca su almuerzo en ellas cada día; de otra manera puede que no sea conveniente que te quedes con las diez.
3. Remueve cualquier cosa que no sea un envase para guardar comida y tíralo o guárdalo en otro lugar:
Las tazas de medir, tazones para mezclar y vasos (incluso los de plástico) deberán ir en otro lugar más apropiado. Ponlos con los otros elementos que tengan funciones similares.
4. Consigue un set: Si tu presupuesto y espacio lo permiten, considera conseguir contenedores que sean del mismo tipo, con varios de los tamaños usados comúnmente. Por lo general, un set de contenedores se guardará más compacta y fácilmente que los contenedores de diferentes tipos.
5. Escoge un cajón o gabinete adecuado: Un cajón grande funciona bien, si tienes uno. Sin importar qué área escojas, dedica un área específica y asegúrate de que el espacio sea amplio para el contenido.
6. Amontona y apila: Para los envases, amontónalos en pilas que sean tan altos como el espacio designado. Empieza con el más grande en el fondo y pon los más pequeños hasta arriba. Haz las pilas que necesites, manteniendo a los contenedores redondos con los redondos, los cuadrados con los cuadrados, etc.
7. Organiza las tapas: Haz una o dos pilas de tapas al lado del espacio. Si puedes ponlas verticalmente, como lo harías con los papeles en un archivero. Ponlos en orden al menos por tamaño. Las bolsas para congelador (como Ziploc o Glad) también son una manera fácil de mantener las tapas juntas y en orden.
Otra manera efectiva de guardarlas es en una canasta rectangular atornillada a la parte de atrás de la puerta del gabinete. De esta manera, se mantienen de forma vertical y no estorbarán a los contenedores.
8. Dale a los contenedores con un trabajo específico un hogar en otro lado: Si hay un contenedor que siempre usas para guardar harina en la alacena, o queso en el refrigerador, tal vez nunca necesites guardarlo junto con los demás contenedores. Déjalo en su lugar habitual en la alacena incluso si ya no tiene harina.
9. Convierte un hábito el volver a acomodar los envases donde van cada vez que guardan los platos: Si empiezas a volver a guardar “sólo una cosa” encima, todo se volverá un caos de nuevo pronto. Consigue la ayuda de tu familia también.Si alguien más lava los platos, explícale el nuevo sistema de organización y pídeles que reemplacen los elementos en las pilas que ya arreglaste.



