Testimonio de tres mujeres que perdieron a sus bebés tras nacer. Foto/Dreamstime

Marilyn Cejas de Miranda

En la vida pasan muchas cosas que consideramos injustas, hace poco conocí la historia de tres mujeres que perdieron a su bebé luego de su nacimiento, no puedo imaginarme lo que sintieron pero sí estoy segura de que éste, es un tema que vale la pena tratar, hablar, conversar, difundir; ya que lamentablemente en Panamá y en algunos países, sigue siendo un tabú.

La cantidad de casos de abortos espontáneos o la muerte de recién nacidos en Panamá, es más frecuente de lo que pensamos, esta situación se da por diversos motivos, pero para entender mejor es necesario definir.

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La mortalidad perinatal o muerte perinatal se refiere a la muerte del feto o recién nacido desde las 28 semanas de embarazo hasta la primera semana de vida (7 días). Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los fallecimientos de recién nacidos o neonatos, constituyen el 45% de los fallecimientos de niños menores de cinco años; la mayoría de los fallecimientos de neonatos (el 75%) se produce durante la primera semana de vida, y de éstos entre el 25% y 45% se producen en las primeras 24 horas.

Ahora bien, las causas principales de fallecimientos de recién nacidos son: el nacimiento prematuro y bajo peso al nacer, las infecciones, la asfixia (falta de oxígeno al nacer) y los traumatismos en el parto.

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El ginecólogo-obstetra panameño, Juan Carlos Vega Malek, explicó que los casos de aborto espontáneo se dan en un 95% por malformaciones congénitas y el resto puede deberse a enfermedades de coagulación de la sangre, déficit de proteínas, entre otras. Si bien no hay ningún factor que aumente el riesgo de aborto, el especialista indicó que la infección urinaria-vaginal, puede condicionar a una situación de este tipo o el hecho de que la madre tenga antecedentes de pérdidas recurrentes.

"Es un dolor que te consume y te cambia"

El primer testimonio de esta nota es el de Anallissa Ortega, tenía casi tres años intentando quedar embarazada (luego de su primera hija Paz) hasta que se dio y esperaba junto a su esposo con ansias a una bebita.

"Después de un embarazo bastante normal y esperando mi fecha de cesárea programada a las 39 semanas, de pronto el día que cumplía 35 semanas de gestación, entré en labor de parto y me tuvieron que hacer una cesárea de emergencia. Mi bebé Aura nació viva y con latidos, pero a los 15 minutos falleció", expresa Analissa, asegurando que "perder un hijo causa el dolor más grande, inimaginable e insoportable que pueda existir". Todo esto ocurrió el 1 de junio de este año.

Desde el momento en que Analissa se enteró de lo que había pasado, por órdenes de su doctor se le practicaron todos los exámenes posibles, hasta le hicieron una biopsia a la placenta; aun así, los doctores no dieron una causa específica que explicara cómo murió su bebé, su pequeña Aura.

En estos casos, siempre hay una pregunta que viene a la mente de las mujeres que aún no hemos logrado un embarazo, ¿cómo enfrentar el duelo y la ausencia de un bebé que estuvo dentro de uno durante meses?. Pues bien, debo decirles que al conocer la historia de Anallissa a través de su blog y luego, en persona, he quedado sin palabras, es realmente digno de admiración el cómo ha afrontado toda esta situación.

"...no puedo renegar de lo que tengo como consecuencia de que ella no está. Soy una mejor persona, mucho más sensible ante el dolor ajeno, mi matrimonio es más sólido que nunca, mi relación con mi primera hija Paz, es mucho más profunda de lo que era antes y he aprendido a valorar la vida y el hoy de manera distinta, mis prioridades cambiaron y ya no tengo tiempo para dramas innecesarios. Mi vida nunca volverá a ser lo que era entes y extrañaré a mi bebé en todo momento por siempre, pero sé que desde el cielo nos cuida y acompaña, hasta que nos volvamos a encontrar", son las palabras de esta mujer panameña que ha enfrentado las adversidades con gran valentía, no fue ni ha sido fácil, pero sigue adelante.

"Ella estaba perfecta, se movía mucho"

Ana María Flors de Araque, actualmente tiene una hija de 6 años llamada Sofía, quien según cuenta, desde el momento en que supo que estaba embarazada le dijo con lágrimas en los ojos "finalmente papá Dios escuchó mis oraciones"; sin embargo, Ana María le explicó que los primeros tres meses de embarazo en la mujer son cruciales y que durante ese periodo, pueden existir diversos riesgos.

A las 10 semanas de gestación, Ana María tuvo un dolor pélvico en el lado derecho permanente y más fuerte que las contracciones, por lo que tuvo que ir a urgencias y estuvo hospitalizada por un día, a partir de entonces, no se imaginaba el proceso que venía, la cantidad de revisiones médicas, las hospitalizaciones (4 veces) y lo que pasaría con su bebé.

"Estuve 4 veces hospitalizada: la primera, la que ya les mencioné, la segunda un mes después por el mismo dolor, la tercera por una hemorragia que con el tiempo disminuyó pero que quedó en un sangrado que se mantuvo hasta el final del embarazo, también por causas desconocidas, y la última por contracciones a las 25 semanas, producto de una infección que llevó a que me tuvieran que practicar una cesárea de emergencia", contó.

En el momento de la cesárea, una infección había pasado al líquido amniótico, por lo que Ana María no pudo ver a la bebé, ya que había que tratarla urgente; además, cuando la abrieron los doctores se dieron cuenta que tenía el ovario torcido y muerto, por lo que procedieron a retirarlo y la trompa. "Si no me hubieran hecho la cesárea ese día, no se sabe si estaría contando esta historia", manifestó.

"Mi pequeña guerrera Miranda Isabel", así describe Ana María a su bebita, quien luchó por seguir viviendo pero al séptimo día falleció, producto de una enterocolitis necrotizante, cuenta que los doctores dejaron que la cargaran, le rezaron, le hablaron mucho y murió en los brazos de su esposo.

"...el dolor que sentimos no se puede describir con palabras, en mi caso sentía un vacío en el pecho que me acompañaba en todo momento. Las primeras semanas lloraba todas las mañanas y todas las noches y me preguntaba cómo iba a poder llevar una vida normal después de todo lo que pasó pero Dios y la Virgen me han dado la fuerza para seguir adelante", expresó y a la vez dio palabras de aliento a las mujeres que han pasado por una situación similar o igual:

"Busquen en quién apoyarse, si son creyentes pidan oración por ustedes a todo el que puedan, acepten ayuda, permítanse llorar todo lo que quieran, no se exijan más de lo que pueden dar y no comparen su forma de vivir el duelo con la de nadie más, porque el duelo es algo muy personal...mencionen el nombre de sus bebés, hablen de ellos, cuenten su historia, pues ellos son importantes y su recuerdo vive por siempre en nuestros corazones".

"Era un milagro el desarrollo de mi embarazo"

Luego de seis largos años de espera y varios intentos fallidos, en el año 2009 Ezuly Caballero y su esposo, recibieron la noticia de la llegada del bebé que tanto anhelaban, logrado gracias a un tratamiento de Fertilización In Vitro. "Mi historia de amor, tristeza, alegría y agradecimiento", así describe hoy en día lo que vivió.

"Nos hicimos el tratamiento y recibimos la grata sorpresa que seríamos padres de dos hermosas mellizas, tanta fue la emoción que inmediatamente sabíamos cómo se llamarían, era un milagro el desarrollo de mi embarazo todo fluía bien y al poco tiempo me incapacitaron al cuarto mes por contracciones, de hecho pasamos Navidad y un Año Nuevo maravilloso, llenos de ilusiones, sueños, esperanza y luego pasó lo que menos nos esperábamos", contó.

Ezuly rompió fuente el lunes 4 de enero del año 2010, en la semana 24 del embarazo, fue hospitalizada para retener a las bebés y al día siguiente tuvo a Sofía Paola y a Andrea Paola, ambas nacieron vivas, pero lamentablemente su cuerpo no resistió ya que los pulmones no estaban suficientemente desarrollados.

"...no sabemos los motivos que lo ocasionaron, solo sé que es un dolor muy fuerte que hoy día recuerdo como si fuera ayer, de la nada todo lo que habías planeado y soñado se fue en un solo respiro, no entendía qué pasaba y por qué, pasaron días en cuestionar y decir por qué a mí, si todo iba bien...luego traté de entender que no era mi momento, ni el de ellas de estar a nuestro lado", expresó.

Pero la historia no termina allí, es increíble la bondad de Dios. Ezuly en el año 2013, logró embarazarse de forma natural, el 14 de enero del 2014, tuvo una bebé hermosa, sana y fuerte que actualmente tiene 2 años, su nombre es Sara Paola. "...es idéntica a sus hermanas mayores, cuando la miro siento que también las veo en ella, ellas son nuestros ángeles que nos acompañarán donde sea que estemos. Sólo puedo decir que le estoy eternamente agradecida a mi Dios, por tanta bondad y misericordia".

Sin duda alguna, estas historias nos dejan sin palabras; valoro mucho que pudieran contarla y compartirla con todos y todas las mujeres que leen este blog. Nos deja una gran lección de vida, muchas veces no entendemos por qué pasan este tipo de cosas, pero debemos pasar por muchos obstáculos para lograr nuestro sueño, nuestra gran ilusión como mujeres que es el ser mamá.

Definitivamente en lo personal me deja un gran aprendizaje, ya que aun cuando no he logrado embarazarme, entiendo con todos estos testimonios que se dará cuando Dios quiera, en el momento ideal y justo para él, no en el tiempo que yo quiera y desee. Todos los seres humanos debemos aprender a ser capaces de sobrellevar un dolor como este, que no lo he pasado ni me puedo imaginar como dije al inicio, pero sólo por el hecho de ser mujer y tener grandes deseos de ser mamá, me deja un nudo en la garganta.

Sé que Dios bendice a las mujeres que hoy comparten su historia a través de mi blog y a toda su familia, el dolor siempre estará allí pero esos angelitos las cuidan desde el cielo con muchísimo amor para siempre. Si quieres compartir tu historia y que tu voz sea escuchada no dudes en escribirme en creciendoconmamapanama@gmail.com. ¡Bendiciones!

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Marilyn Cejas

Obtuvo la licenciatura en Comunicación Social - Mención Audiovisual, en la Universidad Católica Santa Rosa-Venezuela en el 2007; un año después estudió Locución en la Universidad Central de Venezuela. Simultáneamente con su carrera, cursó estudios de Actuación de Teatro y Tv, graduándose en la Casa del Artista-Venezuela. Ha realizado cursos de Oratoria, RSE, redacción, presentación de Tv, entre otros. 

Decidió emprender este proyecto debido a un diagnóstico de ovarios poliquísticos y a su lucha para lograr un embarazo. Le apasiona escribir y cree fielmente en que ésta es una forma de ayudar, aunque sea un poco, a las mujeres que desean convertirse en madres.

Puedes seguirme en instagram como @creciendoconmama

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