La actriz Rose Byrne y su pareja Bobby Cannavale dieron la bienvenida a su primer hijo juntos, Rocco, el pasado 1 de febrero y desde entonces la australiana no ha salido de su casa, por el enorme esfuerzo que le supone tener que preparar los bártulos necesarios para poder salir con un bebé.
"Todavía estoy aturdida. Ni siquiera he dejado mi apartamento en estos tres meses. Tardo una hora y 45 minutos en prepararme para salir de casa con el bebé y para cuando estoy lista, estoy agotada. Ya está, me vuelvo para adentro. ¡No me importa!", bromeaba Rose en declaraciones al portal News.com.au.
Para la actriz resulta sorprendente que todos los clichés típicos de las madres se han hecho realidad y a pesar de lo agotada que se siente, cree que todo merece la pena.
"Tras haberme convertido en madre tengo un nuevo aprecio por la maternidad. De verdad, he cambiado completamente. Es cierto por todo lo que tienes que pasar, todos los clichés; lo que ha sido una gran sorpresa para mí. Estoy cansada, pero a pesar de eso, todo es genial. Al final te acabas cobijando en tu capullo", admitía la australiana.
Para Rose, Rocco es su primera experiencia como madre, pero Bobby ya es padre de Jake Cannavale (21), fruto de su matrimonio con la actriz Jenny Lumet, que terminó en 2003. Para la australiana, la experiencia de Bobby es fundamental a la hora de enfrentarse a este nuevo reto.
"Bobby es fantástico. Tiene un hijo de 21 años así que se conoce todo esto muy bien. Tengo que decirlo, tener a alguien a mi lado que ya ha sido padre es genial porque todo esto es muy muy nuevo para mí. Así que me dejo aconsejar por él", confesaba Rose.
Respecto al nombre de su hijo, Rocco, la actriz admite que le gustaba mucho antes de pensar si quiera en tener un hijo.
"Siempre me ha gustado ese nombre. De hecho viene de un santo, San Rocco (San Roque), lo que me parece precioso", explicaba Rose.
FUENTE: Showbiz



