La innegable belleza de David Gandy ha conseguido convertirle en uno de los modelos masculinos más demandados de la industria, además de valerle el título del hombre más atractivo del mundo en varias ocasiones, pero pese todo ello el británico hace alarde de una humildad casi irritante al valorar su físico y asegurar que, personalmente, a él no le parece nada del otro mundo.
"No me preocupa la posibilidad de levantarme una mañana y no verme atractivo, porque de cualquier modo no me veo especialmente guapo. Creo que sería muy raro si me mirase en el espejo y pensase: 'Jod**, qué guapo soy'. Simplemente me miro en el espejo y pienso que si mi nariz creciese un poco más rozaría el espejo. Todos tenemos nuestros complejos", ha confesado en una entrevista para la revista Notebook.
El paso del tiempo es algo que tampoco quita el sueño en absoluto a Gandy, ya que a sus 37 años siente que según pasan las décadas no hace más que ganar confianza y sentirse más a gusto en su propia piel.
"Envejecer no es ningún problema para mí. Me han gustado mucho más los 30 que los 20, estaba muy preocupado por lo que la gente pensaba de mí con 20 años. Cuando cumplí los 30, me dije: 'Este soy yo, así es como soy, os guste o no'. Pero siempre he sido un poco viejo gruñón, y ahora entraré en la edad en la que puedo ser de verdad un viejo gruñón", ha completado en la misma conversación.
FUENTE: Showbiz



