ESPAÑA Famosos -  10 de abril 2019 - 12:51hs

¿A quién se parece la hija de Mónica Cruz?

A pesar del hermetismo que ha venido mostrando tradicionalmente en relación con cualquier faceta de su vida personal, la actriz y bailarina Mónica Cruz ha querido hacer ahora una excepción a su estricta política informativa para compartir con la opinión pública algunas anécdotas del día a día de su pequeña Antonella, quien pronto cumplirá seis años, entre las que ha destacado orgullosa la pasión por el baile que la niña sin duda ha heredado de su progenitora.

"Está enorme, seis años va a hacer ya y está muy bien, el tiempo pasa volando. Le gusta mucho bailar y la verdad es que son edades en que no paran, les encanta hacer de todo, jugar al aire libre y eso para ellos es maravilloso", ha explicado la que fuera protagonista de "Un paso adelante" durante un acto público en Madrid, justo antes de ser preguntada por el concepto que ella personalmente tiene de la belleza.

"En la vida, en la magia de la vida, cuando te conviertes en madre, cada momento que va pasando. Es maravilloso, se me pone la piel de gallina solo de pensarlo", ha añadido con un punto de emoción.

Los únicos detalles que ha querido compartir Mónica sobre el físico de su única hija, de la que nunca trascendió la identidad de su padre, van ligados al parecido que en general guarda con ella y, por supuesto, a las escasas diferencias que les separan en ese sentido: "Menos en la altura y en el pelo, se parece mucho a mí", ha respondido.

Retomando rápidamente su lado más defensivo, la estrella televisiva ha sorteado con maestría y sentido del humor todos los intentos de la prensa por indagar un poco en su estado sentimental, asegurando para ello que su corazón literamente el órgano se encuentra perfectamente tras haberlo comprobado ella misma durante una prueba rutinaria.

"Mi corazón está muy sano; hoy mismo he estado en el cardiólogo. Está todo perfecto", ha bromeado ante los reporteros congregados en el evento para, justo a continuación, echar mano de una retórica un tanto ambigua para zanjar definitivamente el asunto.

"El corazón siempre está ocupado, el corazón vive y late con mucha fuerza y el día que esté ocupado del todo, no lo voy a esconder en un armario".