La reina Isabel II con sus adorados perros, incluido Vulcan

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Vulcan, uno de los perros de Isabel II que apareció con su ilustre dueña en la portada de Vanity Fair para celebrar su 90 cumpleaños, ha muerto ahora por causas naturales. Se cree que el animal, que era un cruce de dachshtund y corgi o ‘dorgi’, ha sido enterrado en los terrenos del castillo de Windsor, donde la soberana ha pasado la mayor parte de los últimos meses junto a su marido, el duque de Edimburgo, y un número de miembros del servicio mucho menor de lo habitual para minimizar el riesgo de contagios.

Con su desaparición, ya solo queda una de las famosas mascotas de la reina, que ha criado una treintena de perros a lo largo de toda su vida desde que recibió un corgi llamado Susan como regalo por su 18 cumpleaños. Sin embargo, hace tiempo decidió que no tendría más compañeros caninos debido a su avanzada edad, tanto por miedo a que alguno de ellos la hiciera tropezar y caerse como por la incertidumbre de no saber quién se haría cargo de ellos si algo le sucediera.

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En 2018 tuvo que sacrificar a su último corgi, Willow, debido a sus problemas de salud y poco después también perdió a Whisper, que había pertenecido a uno de los guardabosques de Sandringham y que quedó bajo su cuidado tras el fallecimiento de su propietario. Ahora solo queda un can correteando por los palacios de la monarquía, Candy, otro ‘dorgi’ que nació en 2007.

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