Existen muchas teorías, nuestras abuelitas mantenían la tapa del inodoro abajo para lucir los forros que combinaban con cada esquina del baño, otras personas lo hacen para darle un estilo más pulcro, lo que sí es cierto, es que más allá de la decoración, la tapa del inodoro no está ahí por gusto, es muy importante que te acostumbres a mantenerla abajo y más cuando vas a jalar de la cadena.
También desbes preocuparte de la legión de virus y bacterias potencialmente infecciosas que, tras su paso al aire, se posan luego en toallas, lavabos, paredes y cepillos de dientes. Incluso en tu piel.
Imagínate a todo lo que estás exponiendo a tus hijos y familiares.