KESENNUMA, Japón (AP). Esta Pascua, la historia de la resurrección de Jesucristo lleva un mensaje de profundo impacto personal para la pequeña comunidad de cristianos de Japón.
Más de seis semanas después del potente sismo y subsiguiente tsunami que arrasaron la costa noreste del país y dejaron 26.000 personas muertas o desaparecidas, la región trata de salir adelante.
"Cuando te enfrentas con tanta muerte, en verdad te hace pensar", dijo Junko Chiba, de 46 años. "Pero hay cosas que aprendes mediante el sufrimiento. Te ayuda a entender tus bendiciones, más que si llevaras una vida cómoda".
Los cristianos representan una pequeña minoría en Japón _menos de 1% de la población, según la mayoría de los cálculos_.




