EL CAIRO ( AP ). El presidente egipcio Mohammed Morsi cesó el miércoles a su director de inteligencia y al gobernador del Norte del Sinaí tras el cruento ataque del fin de semana en el que milicianos islamistas mataron a 16 soldados.
Morsi pidió además al ministro de Defensa Hussein Tantawi que reemplace al comandante de la policía militar, una fuerza que ha sido muy utilizada desde que el presidente Hosni Mubarak fuera derrocado hace 18 meses. Además, cesó al comandante de la guardia presidencial y designó nuevos jefes de seguridad en El Cairo y la policía central de seguridad, una importante fuerza paramilitar usada con frecuencia contra los desórdenes callejeros.
Los cambios siguieron a la matanza del domingo de 16 soldados en un puesto de guardia de la península del Sinaí junto a la frontera con Israel y la Franja de Gaza. El ataque generó interrogantes sobre la preparación de las fuerzas egipcias en la zona, especialmente tras advertir Israel hace varios días de la inminencia de un ataque.
Los agresores mataron a los soldados cuando éstos cesaron el ayuno diario por el mes del Ramadán a la puesta del sol. Luego se apoderaron de un vehículo blindado que utilizaron posteriormente para penetrar hacia Israel, donde fueron atacados por la fuerza aérea del estado judío.
El jefe de inteligencia cesado por Morsi, Murad Muwafi, indicó que su organismo estaba al tanto de la advertencia israelí pero no creyó que musulmanes atacarían a musulmanes en el cese del ayuno durante el mes sagrado del Ramadán, indicaron el miércoles medios informativos.
Extensas zonas en el desierto del norte del Sinaí han quedado sumidas en el desorden tras el derrocamiento de Mubarak, con la llegada masiva de armas procedentes de Libia que acaban en manos de los beduinos.
La anarquía lleva emparejada la aparición en la zona de grupos insurgentes inspirados en al-Qaida, que libran una campaña de violencia contra las fuerzas de seguridad egipcias. Además han realizado varias incursiones armadas en Israel.
Por otro lado, helicópteros artillados de Egipto dispararon misiles el miércoles contra presuntos milicianos islamistas en la península del Sinaí, dijeron las autoridades y los residentes de la zona, el primer ataque egipcio en el territorio desde 1973.
El uso de la fuerza aérea representa un fuerte incremento en la lucha de Egipto contra los islamistas en la península fronteriza con Israel.
En un comunicado leído en la televisión estatal, los militares dijeron que iniciaron una operación entre soldados y policías en el Sinaí, respaldados por aviones de combate, a fin de "restaurar la estabilidad y recuperar el control" del Sinaí, pero sin dar más detalles.
La emboscada a los soldados el domingo fue uno de los ataques más cruentos en el Sinaí en varios años y el más mortífero entre las filas militares egipcias.


