Miles de miembros de las fuerzas de seguridad de Hamas realizaron un desfile militar en la Franja de Gaza el miércoles, para marcar el aniversario de una batalla de ocho días contra Israel el año pasado.
Pese a sufrir fuertes pérdidas, el grupo islámico se ha atribuido victoria y el miércoles juró que mantendrá su violenta campaña contra Israel.
El ministro del Interior de Hamas Fathi Hamad, que comanda las fuerzas de seguridad en la franja, llamó a los árabes en ese territorio, en Cisjordania y en Israel a unirse en una "guerra santa para expulsar a los judíos".
"Se acerca una nueva intifada", dijo, usando el término palestino para la rebelión contra Israel. "La liberación se acerca, la victoria se acerca".
Las hostilidades comenzaron cuando Israel mató al comandante militar de Hamas, Ahmad Jabari, el 14 de junio del 2012 en respuesta a un incremento de los ataques coheteriles desde Gaza. En la siguiente semana, Israel lanzó centenares de ataques aéreos contra posiciones de extremistas, mientras que Hamas y otros grupos dispararon centenares de cohetes contra territorio israelí.
En total murieron 161 palestinos y cinco israelíes.
Fueron los choques más fieros entre las dos partes desde una ofensiva israelí aún más intensa de tres semanas a inicios del 2009. Unos 1.400 palestinos, incluyendo centenares de civiles, y 13 israelíes, murieron en esa ocasión.
Durante el desfile del miércoles, las sirenas de los patrulleros policiales se escucharon en la Ciudad de Gaza, mientras que vehículos militares llevaban enormes retratos de líderes de Hamas muertos por Israel. Policías alzaron sus fusiles en señal de tributo, y en un intento de mostrar unidad, las fuerzas en el desfile desplegaron banderas palestinas, no de Hamas.
Hamas ha gobernado Gaza desde que expulsó a las fuerzas del presidente palestino Mahmud Abbas en el 2007, que ahora gobierna solamente Cisjordania. Las dos partes no han conseguido reconciliarse, lo que ha dejado las dos áreas palestinas divididas entre gobiernos rivales.
Hamas inicialmente pareció ganar fuerza tras el conflicto. El ataque israelí no debilitó las capacidades militares del grupo, y un cese del fuego mediado por Egipto prometió más aceptación del grupo e incrementó el movimiento y el comercio a través de la frontera común.
Pero esas ganancias fueron efímeras, cuando un golpe militar en Egipto derrocó al presidente islamista. El nuevo gobierno instalado por los militares ha cerrado una serie de túneles de contrabando que eran claves para el grupo. Hamas sufre ahora las consecuencias de un alto desempleo y escasez de combustible.
Ashraf Abu Zaed, un organizador del desfile del miércoles, dijo que la concentración enviaba "una clara advertencia a los líderes de la ocupación de que la resistencia está lista para proteger a nuestro pueblo".
FUENTE: AP



