Ningún solicitante de asilo ha llegado por mar a Australia en 50 días, el periodo más largo sin que se presente este fenómeno desde 2008, lo que demuestra que el endurecimiento de la política en esa materia ha sido efectivo, dijo el viernes el primer ministro Tony Abbott.
La televisora Australian Broadcasting Corp. informó que la armada de esa nación envió el miércoles por la noche a la isla indonesia de Java en un bote salvavidas a los tripulantes de un barco que transportaba a 34 ciudadanos de Irán, Pakistán, Bangladesh y Nepal que trataban de llegar a territorio australiano.
El gobierno mantuvo que su política de negarse a decir si repatrió a quienes trataban de pedir asilo llegando por mar a Australia. Abbott ha comparado las operaciones de combate al tráfico de personas con un estado de guerra y las actividades de patrullaje en las fronteras están envueltas en el mayor de los secretos.
"Me complace saber que en 50 días no ha llegado un bote ilegal a Australia, y el mensaje a los traficantes de personas y sus clientes se oye fuerte y claro: esa vía está cerrada y no se podrá pasar", dijo Abbott.
"Sí, son políticas duras pero funcionan", agregó sin detallar en qué consisten.
El nuevo gobierno de Australia se niega a reubicar a verdaderos refugiados que llegan por mar y no les permite que lleven a sus familias para reunirse en esquemas similares a los que utilizan otros refugiados.
Las autoridades de Indonesia de oponen a las políticas que puso en marcha el gobierno australiano elegido en septiembre del año pasado y dicen que son un abuso contra su soberanía territorial.
El ministro de Exteriores de Indonesia Marty Natalegawa ha dicho que la armada australiana usa botes salvavidas para llevar a extranjeros a las costas indonesias.
"Esta política de transferir gente de un bote a otro y enviarlos a Indonesia no es útil", dijo Natalegawa a la cadena ABC.
Autoridades australianas confirmaron el mes pasado que adquirieron los botes salvavidas como parte de una estrategia para detener a quienes tratan de pedir asilo pero se negó a explicar cómo los usará.