MANILA - El tifón Rammasun adquirió fuerza durante la noche, dejó al menos una persona muerta e interrumpió el suministro eléctrico en diversas zonas, pero cambió el miércoles ligeramente de rumbo sin que causara daños en la capital filipina, Manila, ni en las provincias del norte densamente pobladas, dijeron las autoridades.
Sin embargo, los vientos de 150 kmh (93 mph) y ráfagas de hasta 185 kph (115 mph), derribaron árboles y postes de energía eléctrica, además de que arrancaron tejados en la capital, de 12 millones de habitantes, donde las oficinas de gobierno y escuelas fueron cerradas.
Aunque no ha habido informes de daños ni inundaciones de consideración, las autoridades advirtieron al público que no ha pasado el peligro ante el temporal.
"Hemos dicho a la gente que no es el momento de hacerse los valientes porque continúa el peligro. Podría haber marejadas a causa de la tormenta", declaró Alexander Pama, declaró a la prensa el director ejecutivo del Consejo de Administración Nacional de Reducción del Riesgo de Desastres.
Una mujer perdió la vida al golpearla un poste de luz que se vino abajo en Samar del Norte y dos hombres sobrevivieron a una descarga eléctrica en Camarines Sur.
Tres pescadores estaban desaparecidos en Catanduanes. Rammasun azotó las tres provincias después de que tocara tierra el martes en la noche en la provincia de Albay.
En lugar de que azotara Manila, el tifón viró ligeramente hacia el oeste y castigó la provincia de Cavite, al sur de la capital, en tanto que a media mañana se dirigía hacia la península de Bataan y previsiblemente afectaría el mar de la China Meridional.
Sin embargo, la banda amplia de ventarrones y lluvia de 500 kilómetros (310 millas) de Rammasun continuaba afectado una buena parte de la capital y de las provincias agrícolas del norte, según los meteorólogos del gobierno.
FUENTE: AP




