DUBÁI Internacionales -  15 de octubre de 2014 - 10:43

Arabia Saudí sentencia a muerte a clérigo chií

Un tribunal de Arabia Saudí sentenció a muerte a un conocido clérigo chií el miércoles, lo que provocó temor por la reacción de sus seguidores tanto en el reino como en la vecina Bahréin.

El caso del jeque Nimr al-Nimr es seguido atentamente por la minoría chií en la región oriental del reino de mayoría suní. El caso del clérigo de 54 años fue considerado un barómetro sobre la reacción saudí a las reclamaciones de los chiíes.

Su hermano Mohammed al-Nimr anunció el veredicto en Twitter. Poco antes, el mismo miércoles, dijo a The Associated Press que estaría presente cuando se anunciara el veredicto.

El clérigo fue acusado de desobediencia a las autoridades, de disparar contra las fuerzas de seguridad, sembrar discordia, socavar la unidad nacional e interferir en los asuntos de una nación hermana. Una declaración de la familia del clérigo dijo que podría haber recibido una sentencia mucho más leve.

La familia afirmó que la sentencia sentaba "un precedente peligroso para las próximas décadas".

La fiscalía solicitó la ejecución seguida de crucifixión. En Arabia Saudí la mayoría de las sentencias de muerte son ejecutadas por decapitación. En este contexto la crucifixión significa que el cadáver y la cabeza serían expuestos como advertencia para otros.

Al-Nimr no ha negado los cargos, pero negó haber portado armas o haber incitado a la violencia. Puede apelar la sentencia.

El activista Jaafar al-Shayeb dijo en el este del reino que el veredicto parece haber sido impuesto por sedición e incitación a protestas chiíes en Arabia Saudí y Bahréin.

"Hay muchas posibilidades de que haya una reacción", advirtió. "Podría haber protestas, marchas, declaraciones de condena. La situación es tensa".

Activistas de Bahréin pegaron carteles con la imagen del clérigo en vecindarios chiíes durante la noche, pero las autoridades los cubrieron con pintura el miércoles.

Al-Nimr encabezó protestas chiíes en reclamación de iguales derechos en 2011. Las protestas están prohibidas en Arabia Saudí, donde muchos ultraconservadores consideran herejes a los chiíes.

FUENTE: AP