Francia e Israel enterraron este martes a varias de las víctimas de los atentados de París, la víspera de la publicación de un número "de los supervivientes" de Charlie Hebdo, que vuelve a sacar en portada a Mahoma, esta vez llorando.
El semanario satírico, cuya redacción fue diezmada en el ataque yihadista de la semana pasada, hizo pública la que será su portada del número del miércoles, del que se editarán tres millones de ejemplares en Francia y en el mundo, frente a la tirada de 60.000 ejemplares que solía tener Charlie Hebdo.
En el dibujo, firmado por el caricaturista Luz, Mahoma, con una lágrima, porta la pancarta "Je suis Charlie", emblema de la solidaridad mundial con los periodistas asesinados, bajo el título "todo está perdonado".
En la víspera de su publicación, las organizaciones musulmanas de Francia exhortaron a su comunidad a la "calma", a evitar "reacciones emotivas o incongruentes incompatibles con su dignidad" y a "respetar la libertad de opinión".
Los atentados de París, los más cruentos perpetrados en Europa desde los de Londres en julio de 2005 y Madrid en marzo de 2004, dejaron 17 muertos y 20 heridos entre el miércoles y el viernes pasados. Los yihadistas que los cometieron tuvieron por blanco a periodistas, policías y judíos.
En una movilización sin precedentes en el país, cerca de cuatro millones de franceses se volcaron a las calles para repudiar los atentados y defender la libertad de expresión en marchas organizadas el domingo en París y en numerosas ciudades de provincia.
En un homenaje solemne rendido el miércoles a los tres policías muertos en los atentados, el presidente François Hollande afirmó el miércoles que "la amenaza está ahí todavía", procedente "del exterior" y "del interior".
Pero, "nuestra gran y bella Francia jamás se quiebra, no cede nunca, jamás se inclina. Hace frente, está de pie", proclamó Hollande en un discurso que cerró la ceremonia solemne en la prefectura de policía en el centro de París.
Nombrando a los tres policías, uno de ellos musulmán, el jefe de Estado recalcó que "murieron para que nosotros podamos vivir libres".
Los cuatro judíos que murieron el viernes en el ataque a un supermercado kósher de París fueron enterrados el martes en Jerusalén. Cientos de personas, entre ellas los principales dirigentes del país, asistieron a la ceremonia.
Un homenaje nacional a todas las víctimas tendrá lugar la semana próxima en el palacio de los Inválidos de París.
Ante el riesgo de nuevos atentados, el gobierno francés movilizó el lunes a 15.000 policías y militares para proteger todos los "lugares sensibles" del país, en particular las escuelas judías y sinagogas.
La comunidad musulmana, inquieta tras el recrudecimiento de actos islamófobos, pidió una protección reforzada también para las mezquitas.
Tras la masiva reacción del país de repudio a los atentados, la unidad nacional es puesta a prueba el miércoles en el Parlamento, ante el cual el gobierno va a presentar las primeras medidas de refuerzo de la seguridad frente a la amenaza de atentados.
El primer ministro Manuel Valls, que reconoció rápidamente "fallas en la seguridad", instó el lunes a preservar "el espíritu del 11 de enero" y advirtió contra la tentación de aplicar medidas de excepción similares a la Patriot Act adoptada en Estados Unidos después del 11 de septiembre de 2001 y criticada por quienes consideran que atenta contra las libertades individuales.
Valls defendió, en cambio, medidas de refuerzo de la posibilidad de escuchas en las investigaciones antiterroristas, así como el aislamiento en las cárceles de los detenidos islamistas radicales, a fin de prevenir el proselitismo.
Dos de los autores de los atentados de París, Amédy Coulibaly y Chérif Kouachi, optaron por el islamismo radical cuando estaban presos.
El expresidente Nicolas Sarkozy, líder de la oposición de derecha, sostuvo hasta el presente la acción del gobierno socialista ante esta crisis, pero reclamó al mismo tiempo "respuestas fuertes" contra el "terror islamista".
Otro de los dirigentes de su partido, Laurent Wauquiez, abogó el martes en favor de que se retire la nacionalidad francesa "a quienes participaron o fueron cómplices de actos terroristas".
Mientras la policía francesa prosigue las investigaciones para encontrar a eventuales cómplices de los autores de los atentados, la justicia búlgara reveló el martes que un francés detenido el 1 de enero en la frontera con Turquía es sospechoso de haber estado relacionado con Chérif Kouachi.
FUENTE: AFP




