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Irak: Tikrit, un bastión suní en el camino a Mosul

La ofensiva que lanzó el lunes el ejército iraquí con apoyo de milicias chiíes y de tribus suníes intenta tomar Tikrit, una ciudad suní 130 kilómetros (80 millas) al norte de Bagdad que cayó en poder del grupo Estado Islámico durante su avance relámpago del año pasado.

La ciudad natal de Saddam Hussein se encuentra en la ruta principal de Bagdad a Mosul, la segunda ciudad de Irak, que también está en poder del Estado Islámico. La recuperación de Tikrit sería la mayor victoria para Irak en lo que va de los combates contra el grupo Estado Islámico, pero el ingreso de miles de milicianos chiíes en la ciudad suní podría agravar las tensiones y poner a prueba la capacidad del gobierno de cerrar las heridas sectarias.

Un vistazo a Tikrit:

SITUACION ESTRATEGICA: Tikrit se encuentra en la intersección de la ruta principal de Bagdad a Mosul con otra ruta crucial al centro petrolero norteño de Kirkuk. A mediados del año pasado las fuerzas iraquíes detuvieron el avance del Estado Islámico en las afueras de Samarra, al sur de Tikrit y en noviembre retomaron la refinería de Beiji hacia el norte, lo que le permitiría atacar desde dos flancos. La toma de Tikrit aseguraría la ruta de aprovisionamiento antes del intento de retomar Mosul, lo que según funcionarios estadounidenses podría suceder hacia abril.

VALOR SIMBOLICO: Tikrit es la ciudad natal de Saddam Hussein, cuya dictadura suní gobernó Irak durante más de dos décadas hasta su derrocamiento por la invasión estadounidense de 2003. Desde entonces, la minoría suní se ha sentido marginada por la mayoría chií y el gobierno de Bagdad y en 2006 las tensiones condujeron a una guerra civil entre sectas que costó decenas de miles de vidas.

El Estado Islámico pudo obtener el apoyo suní al presentar su ofensiva como una "revolución" contra el gobierno y las fuerzas de seguridad controlados por los chií y Tikrit cayó en pocos días. El ejército cuenta ahora con decenas de miles de milicianos chiíes respaldados por Irán, eficaces en combate pero acusados por defensores de derechos humanos de ejercer el terror contra civiles suníes.

PERSPECTIVAS DE TRIUNFO: El ejército iraquí puede atacar Tikrit desde el norte y el sur y aún controla una enorme base militar en las afueras, llamada Speicher por las fuerzas estadounidenses antes apostadas allí, pero varios intentos a mediados del año pasado fracasaron y no está claro hasta qué punto el primer ministro Haider al-Abadi ha eliminado la corrupción y la incompetencia de las fuerzas de seguridad.

Aunque expulsen a los milicianos del Estado Islámico, el ejército y sus aliados chiíes difícilmente consolidarán su posición en Tikrit sin el apoyo de las poderosas tribus suníes, muchas de las cuales desconfían del gobierno.

EL LARGO CAMINO A MOSUL: La toma de Tikrit sería una victoria mayúscula para el ejército iraquí y la coalición encabezada por Estados Unidos que lanza ataques aéreos al grupo Estados Islámico desde agosto, pero el camino a Mosul se extiende otros 250 kilómetros (150 millas) hacia el norte y el grupo Estado Islámico aún controla buena parte de la enormes provincia de Anbar hacia el oeste. Las fuerzas del gobierno en Tikrit serían blanco de ataques suicidas y de otro tipo y la defensa de la ciudad requeriría el empleo de fuerzas necesarias para la ofensiva sobre Mosul.

FUENTE: AP

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