La responsable de la reestructuración de la Autoridad de la Energía Eléctrica (AEE) de Puerto Rico, Lisa Donahue, dijo hoy que prevé que el acuerdo final con los acreedores de la compañía se alcance "al final del verano".
Donahue, conferenciante principal de la Cumbre de Competitividad de la Asociación de Industriales de Puerto Rico (AIPR), dijo además que no es realista pensar en un abaratamiento del costo de la electricidad a corto plazo.
Las palabras de Donahue coinciden con el vencimiento hoy de la fecha establecida por las partes, empresa y acreedores como límite para determinar si se continúa con la negociación de los 9.000 millones de dólares de deuda que acumula la empresa pública.
Fuentes de la AEE señalaron hoy a Efe que todas las exigencias fueron satisfechas y que sólo resta presentar el plan de reestructuración a los acreedores, lo que Donahue anunció hace días que ocurrirá el próximo 1 de junio.
Donahue dijo que aunque el plan de reestructuración se presente el 1 de junio, comenzará después una negociación con los acreedores que puede demorar un acuerdo final hasta "finales del verano".
"Mantenemos distintos puntos de vista -con los acreedores-, pero seguimos trabajando en favor de un acuerdo", destacó Donahue en tono positivo.
La responsable de reestructuración de la compañía estatal dijo además que a corto plazo prevé que se mantengan los precios de la electricidad, aunque adelantó que una bajada puede ser posible con el tiempo.
"No veo posible que se reduzca a 16 centavos por kilovatio hora -kvh- la actual factura" de 22,5 centavos de forma inmediata, dijo Donahue, que además matizó que desconoce de dónde ha salido esa cifra apuntada hoy por la AIPR.
La directiva estadounidense, contratada expresamente para reestructurar esta mastodóntica compañía pública, argumentó que la gran ineficacia de la AEE responde, en parte, a la injerencia del poder político en la compañía pública más importante de Puerto Rico.
Apostó también por las renovables como fuentes de energía para la generación de electricidad en la AEE, aunque dijo que se trata de un proceso que tendrá que llevarse a cabo "poco a poco".
Donahue dedicó gran parte de su intervención a explicar cuáles son las principales debilidades de la compañía pública y las alternativas para convertirla en una empresa competitiva.
"La AEE se ha convertido en uno de los principales retos de la economía de Puerto Rico y es importante para el país", subrayó.
Dijo que la empresa tiene un retraso en su sistema tecnológico, se ha visto afectada durante años por cambios en su dirección debido a la alternancia de los partidos políticos y existe escasa información sobre sus clientes.
Los otros problemas apuntados son el elevado robo de energía, unas infraestructuras obsoletas y una excesiva dependencia del petróleo.
Aseguro que para enderezar la compañía se trabaja en un plan que podría ahorrar hasta 400 millones de dólares anuales por medio de medidas de reducción del gasto en todos los ámbitos de la empresa.
El ahorro de costos irá acompañado, según explicó, de una mejora de la seguridad de los empleados -actualmente "se registran accidentes todos los días"-, un servicio más eficiente a los clientes y la implementación de mejoras tecnológicas y de medios, en especial de la anticuada flota de vehículos.
Donahue indicó además que la reorganización de la empresa requerirá que la junta de directores y gerencia pase a ser totalmente independiente y sin lazos con los Gobiernos de turno.
Los tenedores de bonos de la compañía exigen un plan de garantías para no acusar a la AEE del impago de los 650 millones de dólares que les debe la compañía estatal desde agosto pasado.
La AEE tiene que hacer frente además a otro vencimiento de deuda de 400 millones de dólares el próximo 1 de julio.
FUENTE: EFE




