Suiza Internacionales -  12 de febrero 2017 - 10:57hs

Suiza vota en referéndum sobre la naturalización de los nietos de inmigrantes

Los suizos acudían este domingo a las urnas para pronunciarse sobre una simplificación del procedimiento de naturalización para los nietos de inmigrantes, tras una campaña marcada por las declaraciones antimusulmanas de la derecha populista.

Las primeras tendencias se conocerán a primera hora de la tarde, tras el cierre de últimas oficinas de voto a mediodía (11H00 GMT), y las primeras estimaciones se darán sobre las 13H30 (12H30 GMT).

La adopción de este decreto federal requiere lo que los suizos llaman la doble mayoría: la mayoría de los votos válidos y la mayoría de los 26 cantones que conforman el país.

Muchos suizos, a los que se pide con frecuencia que voten medidas en referendos, votaron por correspondencia en las dos o tres semanas anteriores al sufragio.

La propuesta del Gobierno pretende conferir a las autoridades federales la competencia de atribuir la nacionalidad suiza a los extranjeros "de la tercera generación" para acortar el proceso y hacerlo menos costoso.

En los próximos 10 años, unos 2.300 jóvenes podrían beneficiarse cada año de este proceso simplificado, según el Ejecutivo.

Según las autoridades, unos 25.000 nietos de inmigrantes, "principalmente originarios de Italia, Turquía y países del sudeste de Europa" podrían beneficiarse inmediatamente de la agilización del proceso.

Una mayoría del Parlamento apoya el proyecto. Pero la Unión Democrática del Centro (UDC, partido con mayor número de diputados en la Cámara Baja) alertaron a los suizos contra "la superpoblación extranjera y el aumento masivo de musulmanes".

"En una o dos generaciones, ¿quiénes serán esos extranjeros de la tercera generación?", se pregunta el diputado de la UDC Jean-Luc Addor, copresidente del comité contra la naturalización forzada. "Ya no serán italianos, ni españoles ni portuguesa: serán originarios de las primaveras árabes, de la África Subsahariana, del cuerno de África, de Siria o de Afganistán".

"Casi todos son musulmanes, mayoritariamente hombres, que, por su cultura y su religión, no siempre brillan por el respeto a las mujeres", añade.

En las últimas semanas, los diputados de ese partido pegaron delante de las estaciones y otros lugares públicos carteles que muestran a una mujer vestida con el niqab (velo integra) con el eslogan: "¿Naturalizaciones descontroladas? NO".

Según el último sondeo publicado el 1 de febrero por el instituto gfs.bern, el sí ganaría con un 66% de los votos frente a un 31% de votos por el no y un 3% de indecisos. Otra encuesta publicada el mismo día por el grupo de prensa Tamedia daba un 55% al sí y un 44% al no.

Pero en Suiza jamás pueden descartarse las sorpresas electorales. En 2009, los sondeos fracasaron a la hora de predecir la aprobación de la propuesta de la UDC de prohibir la construcción de minaretes en el país.

Para el Gobierno, "esos jóvenes extranjeros pasaron toda la vida en Suiza y deben, por tanto, poder adquirir la nacionalidad de forma más sencilla" porque "su patria es Suiza".

Aunque se apruebe la medida, las condiciones de naturalización no se modificarán: el candidato debe dominar una de las cuatro lenguas nacionales (alemán, italiano, francés o romanche) y respetar las leyes y valores fundamentales de la Constitución.

El candidato debe haber nacido en Suiza, haber estado escolarizado en el país al menos cinco años y tener como mucho 25 años. Uno de sus padres debe haber vivido 10 años en Suiza y haber acudido a la escuela allí al menos 5 años. Por último, uno de sus abuelos debe tener un permiso de residencia en Suiza o haber nacido allí.

El límite de 25 años coincide con la edad más allá de la cual un suizo se libra de hacer el servicio militar obligatorio.

FUENTE: AFP