Bruselas Internacionales -  8 de marzo de 2018 - 08:50

Comisaria UE de Igualdad Género: "Ser mujer no es mi cualificación principal"

La comisaria europea de Igualdad de Género, Vera Jourovà, afirmó hoy que el techo de cristal es una de las fuentes de la brecha salarial, aunque declaró ser "escéptica" ante la idea de establecer cuotas paritarias porque considera que ser una mujer no es su "cualificación principal".

En una entrevista con varios medios, entre ellos Efe, la comisaria checa apuntó a varios fenómenos sociales como causas de la disparidad del salario medio por hora de hombres y mujeres, que se situó en el 16 % en toda la Unión Europea (UE) en 2016, según datos publicados ayer por la Comisión Europea.

Jourovà atribuyó la brecha a los desequilibrios entre la vida familiar y la profesional, la segregación laboral tras el elevado porcentaje de mujeres en sectores con salarios bajos y la existencia de un techo de cristal que tradicionalmente ha mantenido a las mujeres lejos de los puestos de dirección de las empresas.

En la UE, apenas una de cada cuatro personas en las directivas de las mayores empresas es una mujer, mientras que la proporción de diputadas y senadoras se queda en el 29,3 % y el de ministras en el Gobierno, en un 27,7 %.

La comisaria checa se declaró "escéptica" sobre la idea de atajar esta disparidad con cuotas que aseguren números similares de hombres y mujeres en posiciones de poder, y se mostró partidaria de "un sistema que impulse una competencia justa y asegure que las mujeres tienen la oportunidad de estar ahí".

"La narrativa con las cuotas es que habrá hombres inteligentes, fantásticos, brillantes, educados y cualificados que serán reemplazados por una mujer cualquiera" y "quiero evitar esta trampa", subrayó.

La comisaria explicó que, cuando en el pasado sonó su nombre para encabezar el Ejecutivo en su país, la República Checa, escuchaba muchas veces que sería bueno que la siguiente primera ministra fuera, simplemente, "una mujer".

"Yo no soy una mujer", replicó, poniendo especial énfasis en el "una". "No es mi cualificación principal, tengo otras cualidades", agregó.

Preguntada por la próxima reestructuración de los altos cargos europeos tras las elecciones comunitarias de mayo de 2019, para la que muchas voces piden una mayor presencia femenina en los altos cargos de la Comisión y en los escaños del Parlamento Europeo, Jourovà se mostró convencida de que los votantes comparten ese "instinto".

"No creo que el género en sí sea una cualificación. Creo que si el futuro presidente de la Comisión es una mujer será la mujer que tendrá que ser mucho más fuerte que el resto de hombres y que será buena para Europa".

Jourova señaló que en la Comisión, actualmente encabezada por Jean-Claude Juncker con dieciocho comisarios y nueve comisarias, es importante "la mezcla entre el pensamiento de los hombres y mujeres, este poder colectivo de toma de decisiones que captura dos formas de pensar".

"Europa ha tenido tiempos muy duros y crisis en Ucrania, Grecia, de terrorismo, el 'brexit', la inmigración... todo eso requiere de una toma de decisiones equilibrada y no solo decisiones rápidas y el hacer las cosas por la fuerza", dijo Jourovà.

La comisaria se mostró convencida de que "a menudo es una mujer" la que pide calma, seguir negociando y agotar todas las posibilidades, y dijo admirar "la paz y diplomacia" de la alta representante de la UE para la Política Exterior, Federica Mogherini.

Jourovà, que como comisaria asume también las carteras de Justicia y de Derechos de los Consumidores, dijo que la igualdad de género suena como un tema simple "hasta que entras a fondo en ello" y señaló las diferencias en roles tradicionales en los países europeos como obstáculos para legislar a nivel europeo en esta materia.

Así, la propuesta de conciliación de la vida familiar y laboral presentada en abril del año pasado busca combinar "actos legislativos y no legislativos", con propuestas como la que pide que tanto las madres como los padres puedan disfrutar de un permiso retribuido de cuatro meses hasta que su hijo cumpla los doce años.

"Queríamos abrir el espectro de posibilidades, no dictar como la gente debe vivir o cómo las familias deben organizar su vida", explicó Jourovà, que consideró "que mantener en casa a mujeres diplomadas, en las que la sociedad ha invertido para su educación, es "poco inteligente económicamente".

FUENTE: EFE