El partido gobernante en Polonia, el nacionalista Ley y Justicia (PiS), propuso hoy varios cambios a la polémica reforma judicial aprobada el año pasado pese a las críticas de la UE, aunque sus detractores ven insuficientes estos cambios.
Las modificaciones propuestas suponen la primera concesión que Varsovia ha hecho hasta el momento, a pesar de la presión recibida desde Bruselas para que dé marcha atrás a su controvertida reforma judicial.
Según las nuevas propuestas, el ministro de Justicia debería consultar al Consejo Nacional de la Magistratura antes de cesar a los jefes de los tribunales inferiores, en lugar de poder decidirlo sin consulta previa, como contempla la actual legislación.
Además, la edad de jubilación para los jueces y juezas se fijaría en 65 años, en lugar de 60 para el caso de las mujeres, algo que también había merecido las críticas de la Unión Europea.
El portavoz de la Asociación de Jueces Polacos, Bartlomiej Przymusinski, dijo hoy que las propuestas planteadas por PiS no acaban con "el problema que supone la reforma judicial" y son sólo "un intento de dar la impresión de que hay una concesión, aunque en realidad se refieren solo a cuestiones secundarias o terciarias".
"Por supuesto, creemos que la concesión con respecto a la edad de jubilación es importante, pero los aspectos más preocupantes, como politizar el poder judicial o destituir a casi la mitad de los jueces del Tribunal Supremo, se mantienen intactos", explico.
Desde Bruselas, el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, dijo hoy que las modificaciones propuestas "buscan mostrar a la Comisión Europea que es posible llegar a un compromiso".
En diciembre pasado la Comisión Europea puso en marcha contra Polonia el artículo 7 del Tratado Europeo, un proceso sin precedentes que podría privar a Varsovia de su derecho a voto en la UE debido a sus polémicas reformas del sistema judicial, que Bruselas considera contrarias al Estado de derecho y que el presidente polaco ratificó a pesar de las advertencias de la Comisión.
El Gobierno polaco ha reiterado en numerosas ocasiones que su reforma judicial es necesaria para sanear la Justicia y mejorar su funcionamiento, a la vez que insiste en que está inspirada en el sistema de otros Estados miembros, entre ellos España, donde el Parlamento juega un papel protagonista en la elección de magistrados, sin que ello haya provocado críticas de la UE.
FUENTE: EFE




