El candidato a la presidencia de Cataluña, Jordi Sánchez, a quien la justicia española negó excarcelar para someterse a un debate de investidura, denunció "la injerencia" del Tribunal Supremo español en la política catalana, en una entrevista publicada el viernes.
En prisión preventiva desde mediados de octubre pasado, Sánchez repudió "la injerencia de un juez (...) para impedir en tres ocasiones a candidatos con sus derechos políticos intactos ejercer sus responsabilidades", en respuestas escritas a preguntas del medio digital El Independiente.
Calificó la "injerencia" de algo "impropio de un Estado de Derecho".
El juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena denegó el jueves la excarcelación de Sánchez, alegando el riesgo de "reincidencia" que supondría su puesta en libertad y su eventual investidura como presidente regional.
Decisiones de este juez bloquearon antes la investidura de otros dos candidatos independentistas: el ex presidente catalán Carles Puigdemont, huido al extranjero, y el ex portavoz del gobierno regional Jordi Turull, encarcelado antes de una segunda votación sobre su investidura en el Parlamento catalán.
Los tres integran el grupo de 13 dirigentes independentistas encausados por el juez Llarena por rebelión, un grave delito penado con hasta 30 años de cárcel, por su papel en la tentativa de secesión de Cataluña de España en octubre pasado.
El cargo es polémico ya que implica un levantamiento violento, que según varios juristas no se produjo.
"Me resisto a pensar que un tribunal me pueda declarar culpable con una violencia inexistente", señaló Sánchez, asegurando no haber cometido "ningún delito".
La sesión de investidura de Sánchez prevista para este viernes en la cámara catalana fue suspendida sine die.
El presidente de dicho parlamento, el independentista Roger Torrent anunció una querella contra Llarena, algo que el ministro español de Justicia, Rafael Catalá, rechazó como una "amenaza" hacia el juez.
Nueve independentistas encausados por rebelión fueron enviados a prisión provisional por Llarena. Para los independentistas, se trata de "presos políticos".
FUENTE: AFP