Los negros y los inmigrantes corren más riesgo de no tener seguros médicos, lo que los priva de atención médica de calidad

AP

Las ciudades con grandes comunidades de negros e hispanos no blancos están registrando altos índices de contagio de coronavirus y varios legisladores demócratas se quejan de que no se recaba la información demográfica necesaria para combatir disparidades en la respuesta al brote.

La senadora Elizabeth Warren y la representante Ayanna Pressley enviaron el viernes una carta al secretario de Servicios de Salud y Humanos Alex Azar en la que dijeron que no hay datos demográficos sobre las personas que se hacen pruebas o que son tratadas por el virus que causa el COVID-19.

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“Todo intento por contener el COVID-19 en Estados Unidos debe tomar en cuenta su posible propagación en las comunidades de color de bajos ingresos, antes que nada para proteger las vidas de las personas en esas comunidades pero también para contener la propagación del virus en todo el país”, dice la carta.

“Esta falta de información agravará las disparidades existentes en el campo de la salud y provocará la pérdida de vidas en comunidades vulnerables”, agrega.

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Los senadores Kamala Harris y Corey Bokker y la representante Robin Kelly también firmaron la carta, que fue compartida en exclusividad con la Associated Press el lunes.

Los legisladores exhortaron a Azar a que instruya a los organismos a su cargo, como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y la Administración de Alimentos y Medicinas, a que trabajen con municipalidades, estados y laboratorios privados para que se recabe la información sobre raza y origen étnico.

Un portavoz de la Secretaría de Servicios de Salud y Humanos no confirmó la recepción de la carta pero dijo que esa dependencia “trabaja para responder” a varias cartas del Congreso sobre el COVID-19. El portavoz de los Centros para el Control de Enfermedades (conocido como CDC, por sus siglas en inglés) no respondió a pedidos de comentarios de la AP el lunes.

“Décadas de racismo estructural evitaron que muchas familias negras y morenas tengan acceso a una atención médica de calidad, a viviendas accesibles y a seguridad financiera, y el coronavirus está aumentando estas disparidades”, dijo Warren en un comunicado. “Es necesario que el gobierno intervenga vigorosamente para garantizar que las comunidades de color tengan el mismo acceso a pruebas y tratamientos gratis. La representante Pressley y yo no vamos a cejar hasta que veamos datos sólidos y progresos reales”.

En una entrevista telefónica, Pressley dijo que la información sobre raza y origen étnico es necesaria para “influir en la forma en que manejamos los recursos”.

“Creo que estamos volando a ciegas porque nos demoramos en educar al público sobre los riesgos”, añadió. “En todo yo promuevo la igualdad. Y eso no va a cambiar, ciertamente no en medio de una pandemia”.

Según el portal de los CDC, ese organismo hizo 4.760 pruebas de COVID-19 y laboratorios públicos realizaron 128.684 hasta el lunes. La información de los CDC no incluye las pruebas de laboratorios privados.

Ciudades con grandes comunidades de negros e hispanos como Chicago, Detroit, Milwaukee y Nueva Orleáns han pasado a ser focos de infección del coronavirus. Nueva York sigue siendo el epicentro del brote en Estados Unidos, con más de 36.000 casos confirmados y 790 muertes el lunes.

A nivel mundial hay más de 775.000 contagiados y más de 36.000 muertes. El virus ha paralizado economías y obligado a restringir el movimiento de millones de personas. En la mayoría de los casos causa síntomas leves o moderados, como fiebre y tos, que desaparecen en dos o tres semanas. Pero en ciertos casos, sobre todo con los ancianos y las personas que ya tenían problemas de salud, puede causar trastornos más serios, incluidos neumonía, y resultar mortal.

En su carta las legisladoras mencionan condiciones crónicas y disparidades en el acceso a atención médica entre blancos y el resto de la población “que los expertos identifican como factores de riesgo que pueden complicar un contagio de COVID-19”. Según los CDC, los adultos negros e hispanos no blancos son más proclives a ser obesos y a sufrir de diabetis que los blancos no hispanos. El asma es más común entre los no blancos, acotaron.

Los negros y los inmigrantes corren más riesgo de no tener seguros médicos, lo que los priva de atención médica de calidad, indicaron las legisladoras.

“Además, una historia de discriminación y marginación hace que algunos negros desconfíen del sistema médico, lo que hace a su vez que sea menos probable que busquen atención médica a tiempo”, añadieron.

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