En Cobre Panamá, la conservación y el desarrollo van de la mano. La carretera del proyecto, diseñada bajo criterios de ingeniería ambientalmente responsable, cuenta con 11 pasos de fauna subterráneos y 3 elevados.
Previo a su construcción, se llevó a cabo un estudio de más de dos años, utilizando cámaras trampa para identificar las rutas naturales de especies como jaguares, taitas y otros mamíferos que ahora cruzan la vía de forma segura.
Estos pasos no solo garantizan la conectividad entre ecosistemas, sino que también contribuyen a la continuidad genética de la fauna. Cobre Panamá demuestra que el progreso puede ir de la mano con el respeto y la protección de la vida silvestre.




