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Taylor Swift sí podrá cantar sus antiguos éxitos en los AMAs

El sello discográfico Big Machine ha asegurado en un comunicado facilitado a Variety que la artista, quien mantiene un fuerte enfrentamiento con su antigua compañía, no recibirá vetos de ninguna clase a la hora de interpretar aquellos temas que pertenecen a la firma

Tras una semana de reproches cruzados entre las dos partes y, sobre todo, con la incógnita de si Taylor Swift podría o no interpretar sus antiguas canciones en la próxima ceremonia de entrega de los American Music Awards, el sello discográfico Big Machine ha confirmado finalmente, a través de un comunicado facilitado a Variety, que no pondrá impedimento de ningún tipo para que la de Nashville pueda elegir libremente el repertorio de su esperada actuación.

Hay que recordar que Scooter Braun, mánager de Justin Bieber, compró la discográfica el pasado mes julio y, automáticamente, se hizo con los derechos de explotación al adquirir las grabaciones originales de los seis primeros discos de Taylor, quien desde entonces no ha dejado de criticar abiertamente la "injusticia" que se desprende de una situación que le ha visto perder todo el control comercial sobre sus propias canciones

Tanto es así, que la semana pasada Taylor acusó directamente a Braun y a Scott Borchetta, máximo responsable de Big Machine, de haberle impuesto una serie de exigentes condiciones para permitirle interpretar uno o más de sus antiguos éxitos en público, entre las que destacarían la de mantener un silencio absoluto sobre el enfrentamiento que protagonizan y, la más importante de todas, la de comprometerse a no grabar nuevas versiones de dichas composiciones a fin de sortear el bloqueo.

Además de contraatacar a la estrella del pop sosteniendo que esta había creado "una narrativa ficticia" sobre tan delicado asunto a fin de ganarse el favor de la opinión pública, Big Machine ha asegurado en la mencionada nota que el número musical de Taylor podrá ser además emitido en aquellas plataformas de 'streaming' que disponen de acuerdos de distribución con la productora de Dick Clark, organizadora de los premios, ya que para ello no se precisa permiso alguno por parte del sello discográfico que posee las grabaciones originales.