Desde el pasado sábado, se observa una gran cantidad de peces muertos en el lago de la Feria de San Sebastian en Ocú, en la provincia de Herrera.
La comunidad está preocupada por la fetidez que emana de estos animales muertos y la cantidad de gallinazos que hay en el área. Al principio, se pensó que el agua de este lago había sido envenenada por mano criminal, pero la presencia de aves carroñeras y aves marinas como garzas, coquitos y otras, que han estado comiendo de estos peces muertos,_ "nos demuestran que no está envenenado el lago"_ aseguró Manuel Chávez, administrador de las instalaciones de la feria.
Entre las especies muertas sobresalen tilapias, percas rojas, camarones y conchas gigantes (taiwanesas).
El motivo de esta mortandad, según explicó Chávez, es la sequía que azota a la provincia de Herrera. El calor diario que se siente en este lugar y el agua que no fluye (estancada) es la razón que no haya oxígeno en el lago. Los peces mueren en grandes cantidades, se les observa asomar la boca tratando de conseguir el oxígeno, segundos después quedan muertos.




