Los hechos demuestran que Panamá ha sido afectada por movimientos sísmicos de gran magnitud como el terremoto del 7 de septiembre de 1882 que se estima tuvo una magnitud de 7.9 y es reconocido como el más grande de la historia del país. El terremoto causó un tsunami que acabó con la vida de 75 personas en el archipiélago de San Blas. Le sigue el terremoto del 22 de abril de 1991 en Bocas del Toro donde fallecieron unas 79 personas y 1,061 heridos.