Análisis realizados a una carga de lechuga procedente de Colombia alertaron sobre posible contaminación con plaguicidas, por lo que la Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos procedió a retenerla en el punto de ingreso de Tocumen.
Son cuatro cajas de lechuga crespa morada y dos cajas de lechuga crespa verde.
El producto excedía los límites máximos de referencia permitidos sobre presencia de compuestos químicos, por lo que se procederá con su destrucción.