Una inversión en planes de desarrollo social y económico autenticos que acabe con la marginación y la exclusión, fue lo que propuso monseñor Rómulo Emiliani, para evitar que la violencia en Panamá alcance los niveles de otros países de la región.
De acuerdo con el Obispo Auxiliar, el enfoque necesario para tratar a las pandillas debe ser la rehabilitación, y se necesita mayor inversión en los privados de libertad " para que ellos al salir sean personas de bien y no hagan el mal".
Dijo que se necesita un programa bien organizado para que los detenidos puedan rehabilitarse, toda vez que al entrar a prisión los detenidos conectan con otras personas que los llevan a cometer delitos.
Sobre la política migratoria, expresó que "Panamá es un país abierto y muy noble pero la migración que está llegando debe tener regulación y un control ...en el país entra mucha gente buena pero también mala, pedante y grosera que ridiculizan a los panameños".
Asimismo, el obispo auxiliar de la Diócesis de San Pedro Sula se refirió a los escándalos de corrupción que se han dado a conocer en los últimos meses enfatizando que “la justicia tiene que ser imparcial, caiga quien caiga en todo los temas de corrupción…estamos hartos de eso en toda América tanta robo y gente que se ha enriquecido con dinero mal habido”
Sugirió que la justicia debe implementarse de la manera más radical en todo los países "fuera la impunidad".
FUENTE: Ricardo Richards



