Panamá Nacionales -  30 de marzo 2020 - 16:56hs

Establecen guía para el manejo de cadáveres con sospecha o confirmación de COVID-19

Nimay González
Por Nimay González

La Resolución No.354 a través de la cual se aprueba la guía para el manejo de los cadáveres con sospecha o confirmación de COVID-19 en las instalaciones de salud y centro de velación o funerarias, fue promulgado este lunes en Gaceta Oficial.

En el documento se detalla que la preparación del cadáver debe realizarse en el área del fallecimiento del paciente y el personal debe utilizar el equipo de protección personal (EPP) que incluye: bata desechable, guantes, mascarilla y protección ocular.

Como parte de la preparación en la instalación de salud se debe:

- Realizar el taponamiento de los orificios con algodón impregnado en solución de hipoclorito de sodio al 0.5%

- Colocar las etiquetas de identificación correspondientes.

- Colocar el cuerpo dentro de la bolsa plástica de cadáver con cremallera, cuyo cierre debe quedar hacia la porción cefálica para poder realizar la identificación del mismo, en caso necesario.

- Se debe limpiar la bolsa de cadáver en su parte externa con alcohol al 70% o hipoclorito de sodio al 5.25% en una dilución de 0.5% (1 parte de hipoclorito de sodio por 9 partes de agua).

- Proceder a retirarse el EPP antes de salir del área, una vez entregado el cadáver al personal que lo trasladará a la morgue; descartar en envase de desechos bioinfecciosos (bolsa roja) y realizar higiene de manos.

- El personal que trasladará el cadáver a la morgue debe utilizar EPP. Una vez entregado el cuerpo en la morgue se procede a la limpieza y desinfección de la camilla, se retira el EPP, lo descarta en bolsa para desechos bioinfecciosos y realiza la higiene de manos. Colocar la bolsa del cadáver en la camilla de transporte y proceder a retirar el EPP antes de salir del área, descartar en envase de desechos bioinfecciosos y realiza la higiene de manos.

El cadáver debe ser movilizado siguiendo la ruta establecida por la instalación de salud, garantizando las condiciones de bioseguridad, sin poner en riesgo la comunidad hospitalaria, pacientes, familiares y usuarios. 

La bolsa con el cadáver debe ser colocado en las neveras o cámaras mortuorias refrigeradas a una temperatura de 2 a 4° hasta que el cuerpo sea retirado. No se debe realizar autopsias o necropsias a los cadáver de personas confirmadas con COVID-19, debido a la posibilidad de generación de aerosoles.

A los cuerpos de personas fallecidas con sospecha o confirmación de COVID-19, hasta 12 horas post mortem, se recomienda la toma de hisopado nasofaríngeo y punción del pulmón con aguja. Esta muestra se debe colocar en un tubo estéril sin formalina para su posterior análisis. Ambas muestras deben ser sujetas a la prueba de PCR para SARS-CoV-2. 

El transporte, la cremación o inhumación, según sea el caso, debe efectuarse en el menor tiempo posible, con el fin de prevenir la exposición de los trabajadores y comunidad en general al virus del COVID-19. Para la movilización se debe colocar la bolsa dentro del ataúd, el cual debe permanecer cerrado en el centro de velación y en todo momento, no debe permitirse el contacto de los familiares con el cadáver. En caso de contar con ataúdes con ventana de cristal se puede abrir la cremallera para descubrir el rostro del cadáver.

Una vez entregado el cadáver, se debe realizar de inmediato la limpieza y desinfección del vehículo con hipoclorito de sodio al 5.25% en una dilución de 0.5% o 5,000 ppm (1 parte de hipoclorito de sodio por 9 partes de agua), alcohol al 70% u otro desinfectante de uso hospitalario.