Las clases a distancia han evidenciado la falta de acceso al Internet y a la tecnología de muchos estudiantes panameños

EFE

"Estamos al 100 % de capacidad en las aulas. Con la llegada de niños del privado he pasado de 28 a 35 alumnos. Es bastante pesada la situación", relata a EFE Guadalupe, nombre ficticio de una maestra panameña de una escuela pública que ha visto cómo la pandemia está obligando a estudiantes del sector particular a migrar a un sistema estatal que arrastra deficiencias desde hace años.

La educación fue lo primero que se paralizó en Panamá a raíz de la pandemia de la COVID-19, en la segunda semana de marzo. A los pocos días se ordenó el cierre del comercio no esencial, una medida que se mantiene 5 meses después y tiene semiparalizada la economía, con la consecuente pérdida del poder adquisitivo de la población.

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A finales de julio pasado se reinició la educación pública tras un período de adaptación curricular y tecnológica para dar clases a distancia, mientras que buena parte de las escuelas privadas nunca pararon echando mano de plataformas virtuales, pero cada vez son más los padres que no pueden costearla y migran al sistema estatal.

Menos del 30 % de las familias pueden pagar las cuotas de las escuelas privadas, un 35 % ha manifestado poder hacerlo parcialmente y entre un 35 % y 40 % ya no pueden abonar, le dijo a EFE el presidente de la Asociación Panameña de Colegios Particulares (APCP), Edwin García, que alertó muchos de estos han comenzado a cerrar.

Esta situación estaba prevista desde inicios de la pandemia, cuando las autoridades educativas estimaron una migración hacia el sistema público del 10 % de los estudiantes de escuelas particulares, que en total suman unos 160.000.

"El sistema público no tiene la infraestructura física ni curricular para absorber a tantos niños. No están contratando docentes y la ley establece una máxima capacidad de 35 alumnos por salón, pero hay escuelas que ni siquiera tienen esa capacidad", explicó la maestra Guadalupe, quien instruye en una escuela de la populoso distrito de San Miguelito, en el área Metropolitana.

LA ORDEN ES MATRICULAR A LOS QUE MIGRAN

El Ministerio de Educación (Meduca) ha dado "instrucciones a los directores regionales para que puedan aceptar y matricular a los estudiantes que han tenido que regresar al sistema público", aseguró a EFE la directora nacional de Educación Media, Isis Núñez

De acuerdo con cifras del Ministerio a las que tuvo acceso EFE, unos 2.236 estudiantes ya fueron absorbidos por la educación pública tras la reanudación de las clases, en la modalidad virtual, el pasado julio.

A pesar de que por ahora la cifra oficial de estudiantes migrados represente menos del 1 % de los 800.000 que hay en el país, supone un colosal reto para la educación pública, que carga con la mayoría de alumnos (640.000) y lleva años arrastrando deficiencias.

"Nuestro sistema educativo no estaba preparado para una situación como esta", reconoció Núñez, quien destacó los esfuerzos para adaptarse a la situación y garantizar así el acceso al estudio de todos los niños en este país de 4,2 millones de habitantes.

En Panamá, dos de cada tres estudiantes no entienden lo que leen y cuatro de cada cinco no pueden realizar operaciones matemáticas básicas, lo que refleja la "deficiente calidad de la educación", en palabras del presidente del país, Laurentino Cortizo, quien ha prometido transformar el sistema para impulsar el desarrollo nacional.

CLASES VIRTUALES, TELEVISIÓN Y RADIO: EL NUEVO RETO PARA TODOS

El Gobierno habilitó una plataforma virtual para que docentes y alumnos retomaran las lecciones a partir de julio pasado. Hasta el momento, 530.000 alumnos tanto del sistema público como el privado, es decir, 66,2 % del total en el país, han podido conectarse a las clases virtuales, dijo Núñez.

Y 2.385 (74%) de 3.179 escuelas a nivel nacional "han reportado conectividad", señaló la directora de Educación Media del Meduca.

El acceso a internet se ha convertido en el Talón de Aquiles, por ello las autoridades han repartido tabletas con contenido descargado en comarcas indígenas, zonas donde no hay señal, y en las que también distribuirán material físico.

"Otra opción para quienes tienen dificultades de conectividad es seguir las clases por los espacios educativos en televisión y radio", apuntó la directora.

La maestra Guadalupe señaló que uno de los fallos del Ministerio ha sido no capacitar a los docentes: "En cierto modo nos hemos sentido desamparados y confundidos", declaró.

Alumnos de escuelas públicas y privadas comentaron a EFE que hay compañeros que siguen las clases a través de dispositivos móviles, y reconocieron que la pandemia "agobia todos" y ha volteado los roles: "ahora los padres hacen de guías y los maestros de acompañantes".

No hay fecha para el inicio de las clases presenciales en Panamá, uno de los países más afectados de la región por la COVID-19, que ha causado ya 72.560 casos y 1.591 muertos en cinco meses de pandemia.

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