Panamá Nacionales -  15 de diciembre de 2020 - 14:49

Ajustes hechos por Panamá sobre impacto en el planeta le hace mejorar en su IDH, informe del PNUD

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) entregó su Informe sobre Desarrollo Humano, “La próxima frontera: desarrollo humano y el Antropoceno” y en este hace referencia al esfuerzo que ha hecho Panamá en reducir la presión o huella humana sobre el planeta, lo que le ha hecho subir 30 puestos en el Índice de Desarrollo Humano (IDH).

Panamá se encuentra en la posición número 57 de este índice de 185 países medidos, el país muestra un valor en su IDH de 0.815; y en este presenta otros datos como la expectativa de vida del país (78.5), los años de escolaridad de la población (10.2), la expectativa de años de escolaridad (12.9) y el ingreso bruto per cápita (29,558).

En esta misma medida se exalta la labor hecha por Costa Rica y Moldavia, que al igual que nuestro país se han esforzado en reducir la huella humana en el planeta .

Cabe agregar que este informe ofrece una nueva visión del progreso humano que combina el desafío de combatir la pobreza y la desigualdad con la necesidad de aliviar la presión que ejercemos los humanos sobre el planeta.

"La pandemia del COVID-19 constituye la crisis más reciente que ha enfrentado el mundo, pero no será la última a menos que los humanos moderemos las presiones que ejercemos sobre el planeta", sentencia el informe.

Este incluye un nuevo índice experimental sobre progreso humano en el que se integran las emisiones de dióxido de carbono y la huella material de los países (una medida de la extracción de materias primas en el mundo para cubrir la demanda nacional).

Ajustar el IDH, el cual mide la salud, la educación y el nivel de vida de los países, implica incorporar otros dos elementos — las emisiones de dióxido de carbono y la huella material de los países— este nuevo índice ilustra la transformación que podría darse en el ámbito del desarrollo si tanto el bienestar de las personas como la integridad del planeta fueran considerados de manera conjunta como piedras angulares de la definición de progreso humano.

Cabe destacar que este análisis le presenta a los líderes mundiales la siguiente realidad: "o toman medidas contundentes para reducir la inmensa presión que estamos ejerciendo sobre el medio ambiente y el mundo natural, o el progreso de la humanidad se detendrá".

El poder que ejercemos los humanos sobre el planeta no tiene precedentes. Frente a la COVID-19, temperaturas que rompen registros históricos, y una desigualdad que se reproduce, ha llegado la hora de utilizar ese poder para redefinir lo que entendemos como progreso, de manera que nuestras huellas de carbono y de consumo dejen de permanecer ocultas”, dice Achim Steiner, Administrador del PNUD.

Agrega Steiner que “tal y como revela este Informe, ningún país en todo el mundo ha logrado alcanzar un desarrollo humano muy alto sin ejercer una presión desestabilizadora sobre el planeta. Sin embargo, podemos ser la primera generación en corregir el rumbo. Esa es la próxima frontera del desarrollo humano” .

Además el Informe considera que las personas y el planeta están entrando en una era geológica completamente nueva, el Antropoceno o era de los seres humanos. En este contexto, los autores afirman, ha llegado la hora de que todos los países, ricos y pobres, rediseñen sus trayectorias de progreso asumiendo de manera plena, el estrés que estamos ejerciendo sobre la Tierra, y desmantelando los enormes desequilibrios de poder y de oportunidades que impiden el cambio.

El Informe sobre Desarrollo Humano es un producto importante de las Naciones Unidas. En una época en la que es necesario actuar, la nueva generación de Informes sobre Desarrollo Humano, con especial énfasis en las cuestiones más críticas de nuestra época, como el cambio climático y las desigualdades, nos ayuda a orientar nuestros esfuerzos para avanzar hacia el futuro que deseamos”, asegura Stefan Löfven, primer ministro de Suecia, país anfitrión del lanzamiento del Informe.

La próxima frontera del desarrollo humano, resalta el informe, exigirá trabajar con —y no contra— la naturaleza, al mismo tiempo que transformamos las normas sociales, los valores y los incentivos gubernamentales y financieros.

La próxima frontera del desarrollo humano no debe entenderse como un dilema entre personas y el medioambiente, sino que se trata de reconocer que, hoy, el progreso humano sostenido por un crecimiento desigual y basado en el carbono es un ciclo completamente agotado”, expresa Pedro Conceição, director de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano del PNUD.

FUENTE: Teiga Castrellón