Stefany Peñalba, la alcaldesa electa de Arraiján, ha hecho un contundente llamado de atención al recibir el cargo, revelando una alarmante situación financiera. Según declaraciones recientes, el municipio enfrenta una deuda significativa de $10 millones de dólares, reflejando una administración marcada por la ineficiencia y la falta de control fiscal.
"Estamos recibiendo un municipio endeudado, un municipio en quiebra", declaró Peñalba durante su primer encuentro con los medios tras asumir el cargo. Detalló que de la deuda total, aproximadamente $5 mil corresponden al servicio de agua, $20 mil a telefonía e Internet, y $40 mil al servicio eléctrico. Esta situación, según Peñalba, ha sido exacerbada por una administración deficiente que carece de manuales de procedimiento, registros contables claros, y un sistema de gestión financiera efectivo.
Ineficiencia en el Municipio de Arraiján señala alcaldesa electa
"La ineficiencia administrativa ha provocado que no existan manuales de procedimiento ni registros contables claros. Nunca se arqueó la caja, no hay un sistema de contabilidad real en el que podamos basarnos para entender la situación financiera del municipio", explicó preocupada la nueva alcaldesa.
Además, Peñalba reveló detalles impactantes sobre las deudas acumuladas en servicios básicos esenciales. "En telefonía e Internet, la deuda alcanzaba los $20 mil, mientras que en electricidad debían cinco meses equivalentes a $40 mil. Actualmente, se enfrenta un gasto mensual de $8 mil solo en electricidad", agregó.
El equipo de transición también descubrió graves omisiones en el pago de servicios básicos esenciales. "Hasta ayer, el alcalde saliente se dio cuenta de que había una deuda acumulada de cinco años por servicios básicos como el agua, equivalente a $5 mil", reveló Peñalba, subrayando la urgencia de actuar para remediar esta situación financiera crítica.




