El excandidato presidencial y exalcalde capitalino José Isabel Blandón informó este martes que fue citado como testigo para el Ministerio Público dentro del juicio oral al expresidente de Panamá, Ricardo Martinelli por el Caso Pinchazos.
El exalcalde capitalino indicó que verificaron y confirmaron al MP que los correos electrónicos que constaban en su celular y que habían sido intercambiados entre él, su asesor y otros miembros de campaña eran los presentados en el expediente.
Aclaró que el ser querellante es una opción y no una obligación, aunque es un delito la interceptación de telecomunicaciones “debe ser investigado por el Ministerio Público y que debe proseguir con o sin querellantes”.
Sobre su confianza en la justicia panameña, Blandón indicó “espero que se haga justicia, no estamos hablando de una situación cualquiera… en mis expedientes salen mis correos personales y mi adversario de gobierno tenía acceso a lo que yo estaba definiendo dentro de mi campaña electoral”.
Este nuevo juicio fue ordenado en noviembre de 2020 por un tribunal de Apelaciones después de que Martinelli fue declarado en agosto de 2019 "no culpable" de cuatro delitos, incluida malversación.
Debido a esta decisión del Tribunal, Martinelli, debe afrontar un proceso por dos delitos: interceptación de telecomunicaciones, y seguimiento, persecución y vigilancia sin autorización judicial, por presuntamente interceptar las telecomunicaciones de 150 personas, entre ellas, empresarios, políticos y periodistas.
El Ministerio Público, representado por los fiscales, Ricaurte González, Diana Callender, Aurelio Vásquez, Idelman Camaño y Alexis Medina, lograron ayer lunes 26 de julio, que se admitieran 4 pruebas testimoniales y 3 documentales en el juicio oral seguido al exmandatario Martinelli.
Los testigos de la empresa que colocó el suministro de internet en el Consejo de Seguridad detallaron cómo fueron colocadas las antenas para mejorar este servicio.
Igualmente, 2 exfuncionarios del Consejo de Seguridad que laboraron en esta institución entre los años 2009 y 2014, testigos de la Fiscalía contra la Delincuencia Organizada, quienes ratificaron que se hacían diligencias de vigilancia y seguimiento a dirigentes políticos por órdenes del Jefe de Inteligencia ese organismo, quien recibía a su vez directrices de su superior.



