En los últimos años, 600 mil migrantes han cruzado la selva del Darién, de estos, 120 mil son niños, que junto a sus padres realizan este peligroso recorrido como parte de su tránsito hacia Norteamérica. Este número de menores de edad corresponden a un 20%.
Según la directora del Servicio Nacional de Migración, Samira Gozaine, de esta gran cantidad de población infantil, algunos han sido víctimas de abandono, ya sea debido a que sus padres deciden no seguir el camino con ellos, o porque sus acompañantes resultan asesinados a causa del crimen organizado que habita esta zona, provocando soledad y tristeza en ellos, quienes fueron obligados emprender esta ruta.
Testimonios de personas destacan, que algunos niños no han asistido a un centro educativo en más de tres años.
Gozaine contempló, que aunque Panamá no fomenta la migración ilegal, le ha dado un trato humanitario a cada persona, sin embargo, no descartan seguir buscando medios alternos de tránsito.


