El procurador general de la Nación, Javier Caraballo, habló sobre la implementación en Panamá del brazalete electrónico como medida cautelar, destacando que si bien ya se contemplaba, no se había logrado una metodología efectiva. Destacó que el objetivo de la implementación de este dispositivo es reducir el hacinamiento en las cárceles de Panamá.
De los 592 brazaletes, se han revocado 153 (personas que han violado la restricción impuesta).
¿Cómo funciona el brazalete electrónico?
El fiscal primero de Delitos contra la Libertad e Integridad Sexual, William Granados, explicó que el dispositivo consiste en una aplicación que se instala en el teléfono celular de la víctima, con su consentimiento, la cual le notificará cuando el agresor se encuentre cerca de su ubicación, alertando así sobre cualquier situación que pueda poner en riesgo su integridad física.
El monitoreo de estos dispositivos estará a cargo de la Dirección General del Sistema Penitenciario, que cuenta con los recursos tecnológicos necesarios para llevar a cabo esta tarea.
La fiscal superior de Atención Primaria de la Fiscalía Metropolitana, Sherly Barría, destacó la importancia de una respuesta rápida por parte de la Policía Nacional ante cualquier señal de alerta emitida por el dispositivo, garantizando así la seguridad de la víctima.
Los fiscales evaluarán los riesgos a los que pueda estar expuesta la víctima, considerando factores como el tipo de delito, el perfil del agresor y la gravedad del delito, para determinar si el uso del brazalete electrónico es una medida adecuada de protección.
Por su parte, el director del Sistema Penitenciario, Euclides Castillo, enfatizó que aquellos que violen la medida de protección serán aprehendidos por la Policía Nacional y enfrentarán las consecuencias legales correspondientes.




