BUENOS AIRES, ( AFP ). El argentino Omar Narváez, campeón supermosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), intentará retener su cinturón cuando se enfrente la noche del sábado con el retador mexicano Johnny García, en combate que se realizará en el estadio Luna Park de Buenos Aires.
La pelea entre el experimentado argentino y el púgil 'azteca' iba a celebrarse el miércoles pasado, pero se postergó por el fallecimiento de Estanislao Narváez, padre del boxeador local, que residía en la ciudad de Trelew (provincia de Chubut, sur), adonde debió viajar el campeón.
Para Narváez se tratará de su quinta defensa del cetro de los supermoscas y su regreso al Luna Park, donde buscará agregar un nuevo triunfo a una carrera casi impecable, con 36 triunfos (19 por fuera de combate), 2 empates y una sola derrota, sufrida frente al filipino Nonito Donaire.
"El día que me levante a correr y no tenga más ganas, dejaré boxeo. Pero yo sigo teniendo el mismo hambre de siempre por ser el mejor. Me parece mentira increíble que hace ya diez años pude subirme al ring del Luna Park y consagrarme campeón mundial, cuando apenas tenía unas 13 peleas", contó el 'Huracán' Narváez.
Para el argentino "hoy, los rivales importante están casi dos categorías arriba de la mía".
Del otro lado, Johnny García apunta a consagrarse apoyado en su juventud -tiene 23 años, 14 menos que el campeón-, con un bagaje de 16 victorias (8 KO), 3 derrotas y un empate en su registro.
"Ya van a ver cuando suba al ring. A mí me llaman Laberinto, porque tengo un estilo complicado y difícil para la mayoría, a veces cambio de guardia y soy engañoso. Respeto a Narváez, porque es un gran campeón, pero yo he venido a ganar", anticipó de su lado el mexicano.
"Yo tengo hambre de gloria. No vengo por el dinero sino por el título. Trabajé con intensidad estos últimos meses y quiero quedarme con la corona", agregó.
García remarcó que llega en muy buenas condiciones, sobre todo después de ganarle en agosto pasado al también mexicano Manuel 'Chango' Vargas, ex campeón mundial, con la certeza de saber que podía tener su oportunidad mundialista ante la falta de adversarios para el veterano campeón argentino.
Narváez quiere recuperar su imagen frente al público porteño tras perder su invicto en octubre de 2011, cuando intentó dar el gran impacto en Nueva York, pero cayó por puntos contra Donaire en combate por el título de gallos OMB.
"Peleé contra un boxeador extraordinario. No me tiró y nunca estuve 'sentido', y al resto de sus rivales los noqueó. Él me respetó mucho. Me ganó bien, pero hice una muy buena pelea contra un adversario más joven, más fuerte y más pesado. Fue una buena experiencia", reconoció Narváez sobre aquel combate.
FUENTE: Agencia AFP



