PANAMÁ Prevención del Cáncer - 

Madre e hija, más unidas que nunca tras vencer el cáncer

Ser mujer es el mayor factor de riesgo para desarrollar cáncer, pero cuando esta enfermedad dice presente en dos miembros de la familia, es aún más difícil afrontarla. Para eso es necesario contar con fe y ganas de vivir, fue precisamente eso lo que hizo que Andrea y Carmen, madre e hija, hoy puedan contarnos su historia.

Carmen Andrea Jiménez (madre), nunca imaginó que el cáncer de pulmón llegaría a su vida, sin embargo; en el año 2013 sintió un dolor y cuando fue al médico le dijeron que se trataba de un tumor maligno, desde ese momento luchó para que la depresión no la invadiera, asegura que a pesar de lo desagradable del proceso de quimioterapia, Dios y sus hijas, fueron su mayor fortaleza para salir victoriosa de todo este proceso.

Hoy le agradece a todo el personal del Instituto Oncológico Nacional (ION) que la atendió y la sigue atendiendo con vocación; y por supuesto, a Dios, por darle las fuerzas necesarias para seguir adelante y vencer esta enfermedad. "...El Señor es mi mayor fortaleza, es poderoso...tengan mucha fuerza y fortaleza, saber que ese que está allá arriba es el que nos sostiene", expresó esta gran guerrera.

Pero no todo quedó allí, un año después, Carmen Andrea recibió una noticia que la dejó devastada, y es que a su hija, Carmen Milena Aranda, le diagnosticaron cáncer en su seno derecho, momento en que decidió iniciar una guerra en su contra y no dejarse ganar por esta enfermedad.

El proceso de quimioterapia no fue nada fácil para Carmen, sin embargo; ella misma se encargó de cortarse el cabello y así prepararse para lo que venía. Asegura que disfrutó de sus pelucas y que cada prueba que Dios ha puesto en su camino, le ha dejado un gran aprendizaje. "...es difícil, doloroso, tenía una suma de sentimientos encontrados, si dependemos de nuestra fe, ya la tenemos librada...traté de tomarlo positiva, cada prueba tiene un crecimiento, nos ayuda a madurar".

Cualquier tumor maligno en nuestro cuerpo, representa una valiosa oportunidad para la renovación y el fortalecimiento familiar; el mejor ejemplo de ello, son estas dos mujeres guerreras, quienes no solamente han vencido esta enfermedad, sino que siguen luchando por su salud y por la de los demás que las rodean.