Su lonchera regresa todos los días con la misma merienda que le pusiste en la mañana. Ya no sabes qué hacer, simplemente a tu niño(a) no le gusta lo que le pones o, ¿será que no le agrada la forma en que le distribuyes la comida?
Si tu hijo no quiere comer un alimento de un grupo de alimentos, prueba con otro alimento del mismo grupo. Prueba con verduras de color naranja o amarillo intenso en lugar de verduras verdes. Prueba con pollo, pavo, pescado o cerdo en lugar de carne de vaca. Compra vasijas en donde puedas separar cada alimento, no se los mezcles, el truco de esto es que muchas veces no les gusta ver todo revuelto y por eso no les anima comer lo que ven. Agrega detalles atractivos para la vista. Además puedes cortar los alimentos con formas interesantes.




