EFE

¿Quién se anima a levantarse en pleno invierno para irse de fiesta de 7 a 9 de la mañana antes de entrar en la oficina? Cómo no, los neoyorquinos, que llenan a reventar las fiestas matutinas "Daybreaker", el último grito en ocio y baile en la Gran Manzana