A veces la respuesta a todos nuestros problemas la tenemos al frente o a nuestro lado, pero a veces por querer buscarle un por qué a todo en este mundo, es que dejamos escapar la simpleza de la vida.
Después de 11 mujeres, varios meses de sufrimiento, lloradera y plantones, me di cuenta que a quien yo quería en mi vida era Paola, mi mejor amiga. Pero Paola se iba del país con su novio, un tipo que no merece estar con ella.
Bueno, tal vez yo tampoco merecía estar con ella. Después de haberla menospreciado, ignorado e incluso estaba dejando que se fuera. Pero yo no quería que ella se fuera así que estaba decido a buscarla.
La llamé varias veces, pero no me contestaba el celular. Salí corriendo, agarré el carro y comencé a manejar hacía su casa por Clayton. En el camino seguía llamándola, pero no contestaba. Del otro lado Raquel tampoco dejaba de llamarme y yo, no le contestaba. De verdad que era mujer es la persona más intensa que he conocido en mi vida.
Pero bueno…por estar hablando y manejando el celular se me cayó al piso, con tal mala suerte que cuando me agaché a recoger el teléfono choqué a una doña. Ay, esta fue otra intensa. La señora estaba apurada con que le pagara el choque. Yo dejé el carro allí y que la aseguradora se encargue.
Entonces comencé a correr. Corrí y corrí y corrí y no encontré ningún taxi. Así que llame a mi brother Hugo para que viniera por mí. Era una EMERGENCIA.
Llegó Hugo, pero no venía solo. Valeria venía con él. Por supuesto que ella estaba hablando tonterías, estaba a punto de mandarla a bajar cuando entró una llamada de Raquel y Valeria me quitó el teléfono y le dijo de todo. Un tema menos del que preocuparme y una amiga más que gané.
Hugo allí me confesó que ya eran novios.
Bueno, llegamos al aeropuerto. Intenté pasar, pero me dijeron que no sin boleto. Le rogué a todos los de la fila. Mi mundo se podía acabar si yo no entraba ya a detener a Paola.
Ya con boleto en mano corrí. Estaban a punto de abordar, comencé a gritarles. Paola estaba apenada, pero no me importó. Era mi última oportunidad.
Le hablé con el corazón en la mano. Ella no quería escucharme. Le dije que si se iba me estaría negando la oportunidad de demostrar que lo nuestro puede ser para toda la vida.
Me paré firme. Le dije que estaba enamorado de ella y no quería que se montara en el avión y que fuera feliz conmigo para siempre.
Ella caminó hacía Juan David y él le dijo que creía que su lugar no estaba con ella, sino conmigo.
En ese momento el corazón me palpitaba como un tambor. Estaba escuchando esas palabras y no las creía. En ese momento Paola se volteó, me miró se sonrió, y corrió a mis brazos. A mis brazos.
Y por eso se llama un 1/4 Pa las 12. Después de 11 oportunidades de encontrar a la persona indicada en mi vida, me di cuenta que siempre la tuve a mi lado. ¿Nunca les ha pasado? Darse cuenta que la solución siempre estuvo ahí…bueno a mí me pasó, mi paño de lágrimas, mi compañera de trabajo, mi partner de rumba, realmente es el amor de mi vida.
Espero que estés blog les allá dejado algo, que mi experiencia les deje un buen mensaje, y que todos volvamos a creer que la posibilidad de ser felices sólo está en nosotros mismos.
Se despiden de ustedes
Víctor y Pao.