EFE

La decisión de un juez de EEUU de negar la libertad bajo fianza al expresidente panameño Ricardo Martinelli, detenido en ese país y solicitado en extradición por Panamá, fue recibida como favorable por sus críticos y las víctimas de las escuchas telefónicas que se le atribuyen.

La política Balbina Herrera, excandidata presidencial del Partido Revolucionario Democrático (PRD), dijo a Efe que además de negarle la fianza, lo "más importante" es que el juez estableció la fecha para la audiencia de extradición del exgobernante.

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"Esperábamos dos opciones, o se la daban o se la negaban, y se la negaron, pero no solamente que se la negaron, sino que ya pusieron fecha para la primera audiencia de extradición a Panamá", afirmó la excandidata presidencial, víctimas de los "pinchazos" telefónicos.

Herrera añadió que lo que pide ahora a los abogados de Ricardo Martinelli (2009-2014) "es no poner tanto obstáculo y que venga a Panamá a enfrentar la justicia".

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El juez Edwin Torres, a cargo del juicio de extradición de Martinelli en Miami, rechazó la petición de libertad bajo fianza de la defensa, según documentos de corte a los que tuvo acceso Efe en Miami.

El juez federal además fijó para el próximo 25 de julio la audiencia de extradición de Martinelli, que fue solicitada por su país bajo la acusación de interceptación ilegal de comunicaciones y enriquecimiento ilícito.

Por su parte el excontralor panameño Alvin Weeden, uno de los más severos críticos de Martinelli, señaló a Efe que su reacción es "favorable para que se haga justicia, para que rinda cuentas y que enfrente los cargos por todos los delitos que cometió haciendo uso del poder".

Weeden agregó que Martinelli, a quien el Supremo de Panamá le mantiene abiertas una decena de causas penales, no solo cometió delitos que violentaron el patrimonio público, sino también los derechos humanos por "toda la persecución que desató usando todo el poder del Estado en contra de los ciudadanos" con las escuchas que se le atribuyen.

"Me siento complacido de que no tenga posibilidad de fugarse y que tenga que venir a rendir cuentas" a Panamá, resaltó Weeden.

El juez Torres por su parte siguió en su decisión el argumento de la Fiscalía, que representa al Gobierno de Panamá y enfatizó el peligro de fuga de Martinelli.

De igual forma, el magistrado negó la moción presentada por la defensa del expresidente, en la que, entre otras, acusó al gobierno panameño de presentar "declaraciones falsas" y "engañosas" en su petición de extradición.

John Richard Byrne y Marcos Daniel Jiménez, representantes del detenido, habían señalado en la moción de fianza que no había "méritos" en el caso de los pinchazos y criticaron el carácter "especulativo" de las acusaciones "basadas en creencias".

La Fiscalía por su parte había expresado al juez el "alto riesgo de fuga" que representa Martinelli por sus múltiples contactos como expresidente y su acaudalada situación económica.

El expresidente panameño, diputado del Parlamento Centroamericano (Parlacen), enfrentará ahora en la cárcel el juicio de extradición, en el que el juez Torres decidirá si debe ser extraditado, pero es el Departamento de Estado estadounidense el que tendrá la última palabra basado en el fallo de la corte federal.

Martinelli, que afirma sufrir una persecución del actual mandatario de su país, Juan Carlos Varela, quien hasta su ruptura en agosto de 2011 fue su vicepresidente y canciller, es requerido por la justicia panameña para responder a cargos por una red de escuchas ilegales y por peculado, entre otras causas penales.

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