El cineasta mexicano vivió una noche agridulce en el hotel Beverly Hilton de Los Ángeles, ya que solo vio recompensado su aclamado trabajo en la película 'Gravity' -protagonizada por Sandra Bullock y George Clooney- con el Globo de Oro al mejor director, mientras que el resto de premios cinematográficos fueron a parar a sus dos grandes rivales en la antesala de los Óscar: '12 años de esclavitud' y 'La gran estafa americana'. El único galardón que se llevó su exitosa odisea espacial fue precisamente el único en el que parecía no tener rival.



