Poco más de cuatro meses después de que Harvey Weinstein pasara de ser considerado el 'rey midas' de Hollywood a personificar mejor que nadie la terrible dinámica de abusos de poder, acoso sexual y demás prácticas vejatorias que han tenido tradicionalmente lugar en la industria del cine, la compañía que su hermano Bob y él fundaron en 2005, The Weinstein Company, tras la venta a Disney de la exitosa Miramax parece estar protagonizando un declive similar al suyo pese a que el productor dejó de formar parte de su junta directiva cuando salieron a la luz los primeros de sus numerosos escándalos sexuales.
Y es que como acaba de reconocer la propia empresa a través de un comunicado, el estado financiero de la productora no ha dejado de empeorar a lo largo de todo este tiempo, que se ha visto marcado por la aparición constante de más acusaciones de acoso o agresión sexual por parte de Weinstein, la publicación de espeluznantes testimonios procedentes de víctimas como Salma Hayek -quien aseguraba hace unas semanas que, durante su trabajo en 'Frida' llegó a amenazarle con "romperle las piernas"- y sobre todo, por la denuncia que interpuso la fiscalía de Nueva York contra The Weinstein Company este mismo mes de febrero por incumplir la normativa estatal en materia de derechos laborales.
Teniendo en cuenta las significativas pérdidas en que habría incurrido la sociedad en menos de medio año, resulta tan sorprendente como comprensible que la productora haya tratado de acometer un proceso de venta masiva de activos y bienes para tratar de equilibrar la balanza y salir a flote, aunque como se desprende de la nota que ha emitido la compañía para anunciar precisamente el fracaso de la iniciativa, parece inevitable que The Weinstein Company vaya a declararse finalmente en bancarrota con el objetivo de "proteger" el valor cada vez más escaso que posee tras tanta controversia.
"The Weinstein Company ha tratado de iniciar un proceso de venta de activos con la esperanza de proteger sus bienes y los empleos que dependen de ella. Hoy, las negociaciones han concluido sin que se haya llegado a un acuerdo, sin documento firmado al respecto. Entendemos que este desenlace es extremadamente desafortunado para nuestros empleados, nuestros acreedores y todas las víctimas, pero la Junta Directiva no tiene más remedio que seguir el único camino viable que hay a día de hoy para maximizar el valor que le queda: un proceso de bancarrota ordenada", ha explicado un portavoz de la firma.
Uno de los factores que, sin duda, ha jugado un papel decisivo a la hora de acentuar la crisis reside en la paralización, hace solo una semana, de una operación de gran envergadura que habría inyectado 500 millones de dólares a The Weinstein Company y que, al mismo tiempo, habría precipitado la llegada de una nueva junta directiva con mayor presencia femenina y liderada por Maria Contreras-Sweet.
La suspensión del proceso, según indican desde la propia compañía, estaría ligada de alguna forma a la denuncia interpuesta por la fiscalía neoyorquina, la cual alegaba en su escrito que la empresa "había fallado estrepitosamente a la hora de proteger a sus empleados de cualquier forma de acoso sexual, discriminación o intimidación" en su entorno de trabajo.
FUENTE: Showbiz


