Rose McGowan

AFP

La actriz estadounidense Rose McGowan, una de las primeras en denunciar los presuntos ataques sexuales de Harvey Weinstein, criticó fuertemente el "papel" feminista "interpretado" por Natalie Portman durante los Óscar el domingo por la noche.

En la alfombra roja, Natalie Portman apareció vestida con una capa negra con los nombres de varias directoras que, según dijo, habían sido injustamente excluidas de la selección para la categoría de realizadores de 2020, donde no figuró ninguna mujer.

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Bordados en letras doradas estaban los nombres de Lorene Scafaria (("Estafadoras de Wall Street"), Lulu Wang ("The Farewell"), Greta Gerwig ("Mujercitas"), Alma Har'el ("Honey Boy"); Marielle Heller ("Un buen día en el vecindario"), Mati Diop ("Atlantics"), Melina Matsoukas ("Queen & Slim") y Céline Sciamma ("Retrato de una chica en llamas").

"Quería destacar sutilmente a las mujeres que no han sido reconocidas por su increíble trabajo este año", dijo Portman.

Rose McGowan no eligió la sutileza en el mensaje publicado en su página de Facebook para arremeter contra "este tipo de protesta celebrada por los principales medios de comunicación por su 'valentía'".

Some thoughts on Natalie Portman and her Oscar ‘protest.’ The kind of protest that gets rave reviews from the mainstream...

Geplaatst door Rose McGowan op Dinsdag 11 februari 2020

"¿Valiente? No, lejos de eso. Más bien una actriz que interpreta comedia y finge ser alguien comprometida. Como muchos otros", dice Rose McGowan, quien juzga el "tipo de activismo" de Portman "profundamente ofensivo para aquellos de nosotros que realmente hacemos el trabajo".

E interpela directamente a su colega: "Natalie, has trabajado con dos directoras durante tu larga carrera, una de ellas eras tú misma. Tienes una compañía productora que ha contratado exactamente a una directora, tú".

McGowan luego insta a Portman y al resto de las actrices de "élite" a "cambiar el mundo" en lugar de "pretender" estar del lado de otras mujeres.

Natalie Portman, ganadora del Óscar a la mejor actriz en 2011 por su papel en "Cisne negro", respondió en un comunicado con tono sobrio que, efectivamente, no creía que mereciera ser llamada "valiente", un término que ella prefiere reservar para las víctimas que testificaron recientemente en Nueva York en el juicio de Harvey Weinstein.

También admite que no ha trabajado con tantas directoras como le hubiera gustado.

"He tenido algunas experiencias en las que ayudé a directoras a integrar proyectos que luego se vieron obligadas a abandonar debido a las condiciones de trabajo que soportaron", dijo la actriz.

"Quiero decir que lo he intentado y continuaré", agregó.

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